Más allá de la tutela que pretende el gobierno estatal con un dispendio de recursos públicos, varios puntos requieren de atención para no desbordarse
Regla de Tres
Este viernes 11 de septiembre inicia formalmente el proceso electoral a nivel local para en el 2027 votar por renovar gubernatura, diputaciones y alcaldías, en un proceso concurrente con el federal para renovar el Congreso de la Unión.
Cabría poner atención en varias acciones o fenómenos de la política local en ese contexto de elecciones en una entidad que se mantiene como escenario del crimen organizado, de violencias que persisten hacia sectores -mujeres, madres buscadoras, ambientalistas-, y un rezago en el crecimiento económico que cobra cada vez costos mayores en ausencia de empleos, salarios dignos que permitan cubrir necesidades básicas, estabilidad laboral, entre muchos factores que demandan un Michoacán que genere confianza para la inversión y el crecimiento sostenido.
Para el gobierno estatal, con el impulso a la candidatura de una funcionaria, Gladys Butanda, además del resto de aspirantes de Morena, con dispendios que no es difícil sospechar sean recursos públicos, las campañas empezaron mucho antes, al margen de la ley, claro, y sin sanción o acción alguna de los órganos electorales, los institutos Nacional Electoral (INE) y Electoral de Michoacán (IEM), éste último con una renovación de la mayoría de sus integrantes que se “estrenarán” con esta elección.
La famosa “encuesta” que defina presuntamente las preferencias hacia uno de los candidatos de Morena, como sería Raúl Morón, sin duda le agregaría riesgos a la ruta del proceso, dada la distancia con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quien llega además con un gobierno débil tras el caso del asesinato en un evento público del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, en noviembre pasado y que fue el marco para el fortalecimiento del Movimiento del Sombrero, un claro contendiente y a la vista pública que ha crecido más en la esfera mediática.
Con este preámbulo, la ruta apunta a varios puntos de conflicto en el estado. La inseguridad en la mayoría de los municipios es un fenómeno creciente y de magnitudes insospechadas -el acoso a inspectores estadounidenses, además por tercera ocasión en esta administración, es un ejemplo-; la inseguridad que también amenaza a cada vez más comunidades indígenas, las que además con su rechazo a los foros federales que consideran excluyentes, reiteran su derecho a la autodefensa a través de sus propias guardias comunitarias o kuarichas; el constante acoso a defensores ambientales y comunitarios, sobre todo en la Sierra Costa, al igual que a productores limoneros -cuyo dirigente Bernardo Bravo Manríquez fue asesinado al oponerse a las cuotas de extorsión de los narcos-, y la presión cada vez mayor a territorios y recursos por parte de fraccionadores, mineras y proyectos de los gobiernos estatal y municipal.
Por lo que se ve, la problemática en el escenario prelectoral y actual, requiere la atención y habrá que esperar cuando inicien las campañas legalmente establecidas para ver si acaso es del interés su abordaje en los discursos de los candidatos y sus partidos, sin subestimar los riesgos de asesinato a candidatos como ha ocurrido en los últimos procesos estatales, en ese juego mortal que imponen los intereses del narcotráfico a nivel distrital y municipal.
No hay que olvidar respecto a este último punto, el reconocimiento del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sobre la influencia de la delincuencia organizada en la elección donde triunfara Alfredo Ramírez Bedolla, en el 2021, en urnas de Tierra Caliente y la Costa.
Habrá que esperar también a que de darse el dispendio que se observa hacia candidatos impulsados desde el púlpito gubernamental, haya una real intervención del INE y del IEM, de los que se espera que asuman una conducción responsable, transparente y no tan escurridiza como se les ha visto en procesos pasados para no sancionar previamente agentes o factores que serán difíciles de controlar en un proceso sometido a varias presiones.

