Regla de Tres

Paz, sin horizonte


Un día para conmemorar la paz en un mundo en guerra: millones de desplazados, civiles caídos y un derecho humanitario ignorado

Mientras el mundo conmemora el 21 de septiembre el Día Internacional de la Paz, las guerras avanzan sin tregua: más de una centena de conflictos armados en un escenario global donde el derecho internacional humanitario (DIH) se debilita y millones de personas viven bajo el fuego, el desplazamiento y el miedo.

En todo el mundo, el número de conflictos armados se ha duplicado “con creces en los últimos 15 años”, con alrededor de 130 conflictos activos a principios de 2026 de acuerdo al Comité Internacional de la Cruz Roja, el cual reporta que “las partes involucradas están desafiando el DIH o simplemente ignorándolo, lo que da lugar a violaciones persistentes y generalizadas”.

De acuerdo con Naciones Unidas,  los conflictos violentos, actuales y nuevos, en todo el mundo, están haciendo descarrilar el camino global hacia la paz para la consecución del Objetivo 16 de la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible.

Cabe apuntar que el Objetivo 16 pretende promover sociedades pacíficas e inclusivas, facilitar el acceso a la justicia para toda la población y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles. Esto bajo la premisa de que las personas de todo el mundo deben vivir libres del miedo a cualquier forma de violencia y sentirse seguras en su día a día, sea cual sea su origen étnico, religión u orientación sexual.

Naciones Unidas califica como alarmante que en 2022 se produjo un aumento en más del 50% en el número de muertes de civiles relacionadas con los conflictos, la primera cifra de mayor gravedad desde la adopción de la Agenda 2030, debido en gran parte a la guerra de Ucrania.

El Informe sobre conflictos, derechos humanos y construcción de paz “Alerta 2026!”, elaborado por la Escuela de Cultura de Paz (ECP) de la Universitat Autònoma de Barcelona, consigna que la conflictividad armada continúa aumentando a escala global. Durante 2025 cuatro decenas de conflictos armados activos en el mundo, la cifra más elevada de la última década y una de las más altas desde que la institución comenzó a elaborar estos informes anuales.

Junto con los 40 conflictos armados coexistieron otros 113 escenarios de tensión sociopolítica repartidos por todo el planeta. África continúa siendo la región más afectada por la violencia armada, con 17 conflictos activos, seguida de Asia y el Pacífico, con 12, y de Oriente Próximo, con siete. Europa y América registraron dos conflictos armados cada una.

Alerta especialmente sobre el incremento de las guerras internacionales o claramente internacionalizadas, durante 2025 se contabilizaron nueve conflictos de este tipo, y entre los escenarios que contribuyeron a este aumento destacan la confrontación entre India y Pakistán, la escalada militar entre Tailandia y Camboya y la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán, conocida como la “guerra de los doce días”, cuyas consecuencias continúan proyectándose sobre 2026.

Esta evolución, consigna el informe, refleja una creciente incapacidad de los principales actores internacionales para priorizar la diplomacia, el diálogo y la prevención de conflictos frente a las respuestas basadas en la lógica militar.

El informe identifica preocupantes retrocesos en materia de igualdad de género, ya que los datos muestran que el 70% de los conflictos armados de mayor intensidad tienen lugar en países con niveles bajos o medio-bajos en la materia. Asimismo, la mayoría de las guerras más intensas se desarrollan en contextos donde existen políticas o legislaciones discriminatorias hacia la población LGTBIQ+.

“La violencia sexual vinculada a los conflictos sigue siendo una de las expresiones más graves de esta realidad. Naciones Unidas verificó más de 4,600 casos durante 2024, un 25% más que el año anterior. El 93% de las víctimas fueron mujeres y niñas”.

El desplazamiento forzado continúa situándose en niveles históricamente muy elevados. A mediados de 2025, 117.3 millones de personas habían sido obligadas a abandonar sus hogares debido a conflictos, persecuciones o situaciones de violencia.

Los conflictos armados de alta intensidad –caracterizados por elevados niveles de letalidad (más de mil víctimas mortales anuales) y severos impactos en términos de desplazamiento de población, destrucción de infraestructuras y consecuencias en el territorio– representaron un 50% de los casos en 2025.

En el caso de Gaza, el informe consigna a partir de las informaciones del ministerio de Salud de Gaza, que desde octubre de 2023 y hasta finales de 2025 más de 70 mil palestinos y palestinas habían muerto.

“De este total, más de 25 mil habrían muerto en 2025 a causa de las políticas israelíes, que continuaron siendo crecientemente denunciadas como genocidio. Este balance era considerado como una cifra mínima y conservadora, según diversos análisis”.

El análisis de los hechos de 2025 en los distintos escenarios de conflicto armado ratifica la tendencia de graves impactos sobre niños y niñas. En Gaza, más de 630 mil niñas y niños palestinos continuaban sin acceso a la educación formal por tercer año consecutivo.

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