Los datos oficiales evidencian que durante el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla el número de mujeres desparecidas y no localizadas en Michoacán va al alza
Patricia Monreal
Mientras el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla presume la disminución de un 41.5% de feminicidios y homicidios dolosos de mujeres en Michoacán, como resultado de una política “que pone al centro la vida y la seguridad”, ha decidido callar la estadística o dar alguna explicación del porqué su gobierno se ha posicionado como el que mayor número de desaparecidas registra en la historia del estado, con una tendencia que se incrementa año con año.
En 2026, cada tercer día ha desaparecido una mujer en Michoacán, tomando como punto de partida la estadística oficial del Registro Nacional de Personas Desaparecidas, aunque el número puede ser mucho mayor debido a la cifra negra, es decir, los casos que suceden y no son denunciados ante las autoridades. La estimación es que sólo el siete por ciento de los delitos de desaparición cuentan con una carpeta de averiguación, el 93% restante permanece invisibilizado.
De 2022 a 2025, correspondientes a los cuatro primeros años de gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, oficialmente 479 mujeres desaparecieron y no han sido localizadas, lo que representa un incremento del 88.58% respecto a los cuatro primeros años (2016 a 2019) del gobierno que le antecedió, el de Silvano Aureoles Conejo, cuando se suscitaron un total de 254 casos de mujeres desaparecidas.
Lázaro Cárdenas Batel, gobernó en Michoacán 2,191 días, tiempo en que desaparecieron diez mujeres sin que fueran localizadas. Esto representa un promedio de una mujer desaparecida cada 219.1 días.
Leonel Godoy Rangel ejerció el cargo de gobernador cuatro años, tiempo en que desaparecieron sin ser localizadas 66 mujeres, lo que representó en promedio una desaparecida cada 22.1 días.
Con Fausto Vallejo Figueroa fueron 98 mujeres las víctimas durante los 856 días de su gobierno, esto es, un promedio de una desaparecida cada 8.7 días. Con Salvador Jara fue una desaparecida cada 7.5 días en los 468 en que ejerció el cargo, con un total de 62 mujeres desaparecidas y no localizadas.
Durante los 2,192 días del gobierno de Silvano Aureoles Conejo la cifra se disparó a 453 casos, es decir, una desaparecida cada 4.8 días.
La tendencia al alza ha prevalecido durante los 1,677 días que lleva gobernando Alfredo Ramírez Bedolla (con corte al tres de mayo de 2026), en donde las mujeres desaparecen con más frecuencia, una cada 3.2 días en promedio. El bedollismo lleva acumulados hasta el momento 524 casos.

En dónde
Numéricamente, en lo que va de este siglo son los municipios con las grandes urbes los que registran mayor número de casos de mujeres desaparecidas y no localizadas. Morelia está a la cabeza con 170 casos, la mayoría de éstos suscitados en la última década.
El segundo en la lista es Uruapan (143 casos), después Zamora (93), Lázaro Cárdenas (73), Zitácuaro (63), Apatzingán (48), La Piedad (45), Hidalgo (40), Puruándiro (32), Jacona (31), Los Reyes (29), Coeneo (28), Pátzcuaro (25), Zacapu (23), Maravatío (22), y Sahuayo (21).
El resto de los municipios no superan cada uno los 20 casos. Los que no tienen registro de ninguna mujer víctima de desaparición y que no haya sido localizada son 23: Angangueo, Áporo, Arteaga, Charapan, Chinicuila, Chucándiro, Huandacareo, Huiramba, Juárez, Lagunillas, Morelos, Nuevo Urecho, Ocampo, Panindícuaro, San Lucas, Santa Ana Maya, Senguio, Susupuato, Tlazazalca, Tumbiscatío, Tzintzuntzan, Villamar y Zináparo.

El horizonte de la afectación por municipio, cambia si se toma en cuenta el promedio de víctimas de 2020 a 2025 por cada cien mil habitantes. Ahí los 15 municipios más golpeados son Angamacutiro, con una tasa del 53.54, seguido de Nocupétaro (tasa de 48.8), Aguililla (40.67), Puruándiro (38.98), Jiménez (30.9), Jacona (27.62), Zacapu (26.03), Tlalpujahua (24.51), Hidalgo (23.86), Coeneo (23.85), Peribán (23.82), Uruapan (22.98), Zamora (22.45), y Pátzcuaro (22.36).


