“La huella ambiental de las empresas tecnológicas es difícil conocerla previamente a su instalación, ya que casi siempre esconden la información…”
Leopoldo Chassin Ramírez
Palabras y Utopías
En plena crisis ambiental, donde el agua y temperatura han jugado un papel preponderante en diversas catástrofes, causando sequías, inundaciones, incendios, muertes por calor, efectos en la producción de alimentos y otros, factores todos implícitamente ligados con la tan llevada y traída moda de la Inteligencia Artificial (IA).
Igualmente, afecta a los precios de los combustibles que se manejan en mercados inestables debido a los conflictos, y la demanda creciente para satisfacer el hiperconsumo de la mayoría de nosotros.
Se imaginaría usted que los centros donde se alberga la IA en el mundo, consumen 448 teravatios (un teravatio equivale a 1,000,000,000,000 watts).
Como punto de comparación, se tiene que en todo México se consume 376 teravatios, es decir 1.2 veces al consumo de electricidad en el país.
Únicamente 10 países superan los 400 TWH
¿Y qué soluciones plantean la apendejada IA y sus operadores para resolver estos problemas?
Si no hay respuesta, quiere decir que ambos están apendejados, operadores e IA.
¿Desapareceremos como especie antes de que haya una respuesta oportuna de los antes mencionados?
IA y CO2
En el mundo se producen 39,000,000.000 toneladas de CO2 y de esas, México produce 487 millones de toneladas, 487,000,000.
Una persona emite 400 kg de CO2 al año y su huella es de 4 toneladas anuales dependiendo de su estilo de vida. En el paradigma de tontos, emiten 16 toneladas en EU.
Sólo 13 países superan a México en producción de CO2.
Partiendo de que aproximadamente el 60 por ciento de la energía eléctrica se produce con fósiles, es decir carbón, petróleo, gas que producen fundamentalmente CO2.

Sabemos que el aumento de temperatura del planeta se debe principalmente al consumo de energía-producción de CO2.
La paradoja o aporía* conforme avanzamos (¿retrocedemos?), es decir, dañamos cada día nuestra Madre Tierra y ésta nos responde con todo tipo de calamidades.
¿Nos estamos autoaniquilando?
IA y agua
El reciente informe de la Universidad de la ONU (UNU-INWEH), “Costo ambiental del uso energético de la inteligencia artificial: huellas de carbono, agua y suelo”, advierte que los centros de datos requerirán para 2030 unos 9.3 billones de litros de agua anuales, 9,300.000,000.000 (Una persona consume 70 mil litros al año).
Generar una imagen con IA consume unos 29 ml, y un video complejo hasta 4.1 litros. [1, 2, 3].
La crisis de agua que tuvimos en 2024, puso al país en alerta máxima, pues en varios estados se agudizó la sequía a niveles nunca vistos en la historia reciente.
La paradoja o aporía es que a medida que más creemos que avanzamos -¿hacia el abismo?-, requerimos más y más agua para resolver momentáneamente las necesidades creadas por el capitalismo.
¿Nos ha servido la IA para mejorar las condiciones de bosques, lagos, mar, vida de los animales, hombres, en general de la vida, en la Tierra?
¿Nos estaremos apendejando siguiendo lo que nos ordenan los del primer mundo, el sueño americano?
IA y el despojo
La apropiación de suelos para infraestructura se estima en 14 mil 500 kilómetros cuadrados, 10 veces la superficie de la Ciudad de México. ¿Cuántas poblaciones fueron despojadas?
La huella ambiental de las empresas tecnológicas es difícil conocerla previamente a su instalación, ya que casi siempre esconden la información y, con la complicidad de los gobiernos, se instalan sin el conocimiento o información de las afectaciones de diferente índole, ejemplo de ello lo tenemos actualmente el caso emblemático de la planta de amoniaco en Ohiran Topolobampo, en la que la población fue mal informada y no fue consultada como lo mandatan los convenios internacionales 169 de la OIT y de Escazú, así como los Acuerdos de San Andrés Larráinzar traicionados desde hace treinta años.
IA y la contaminación
Como se sabe, la mayoría de los elementos que constituyen el funcionamiento de la IA, requiere de elementos difíciles de obtener, las llamadas tierras raras utilizadas para múltiples usos en la industria estratégica. Estas substancias requieren de una minería arrasadora que deja a su paso enfermedades y destrucción del medio ambiente.
“No hablan de la huella hídrica y de suelos y no considera tampoco otros impactos, como la extracción de recursos minerales y la producción de desechos electrónicos que se estima en más de 2.5 millones de toneladas métricas anuales”.
“Entre 80 y 90 por ciento de las demandas energética e hídrica es causada por las interacciones diarias de miles de millones de usuarios con esos sistemas, actualmente 2 mil 500 millones en el caso de ChatGPT. Una consulta de texto usa hasta 60 veces más energía que una consulta en buscador sin IA, y 200 veces más energía que una aplicación simple de IA, como clasificación de spam. La generación de imágenes con IA usa mil 450 veces más energía y hacer un video corto demanda hasta 200 mil veces más”.
IA en Querétaro
“El enojo crece en el valle de los centros de datos mexicanos”.
“Constantes cortes de agua y apagones están impulsando a las comunidades queretanas a investigar a sus nuevos vecinos: los centros de datos que soportan servicios de nube y sistemas de inteligencia artificial”.
Dos periodistas citan diversas fuentes investigadas sobre las múltiples implicaciones que ha tenido le invasión de los centros de datos de IA en Querétaro, tanto en quejas ciudadanas como reportes diversos.
Hablan de evasiones ambientales.
¿Agua para las corporaciones tecnológicas o para la gente?
¿Qué opinión tiene usted del rumbo que lleva la IA y sus operadores financieros y su tecnológicos?
¿Será que soy tecnofóbico?
Sueños y utopías
Como casi todos los días, amanezco y abriendo los ojos, se me rebelan múltiples ocasiones los buenos sueños y las utopías; en otras, las menos, las pesadillas que quedan flotando entre los múltiples nubarrones cargados de rayos y borrasca, siempre indican que hay que seguir luchando hasta el último resuello.
En el caso de la IA, es que sin duda es una herramienta útil pero que nos está haciendo güevones mentales, que ante el primer tropiezo, le preguntamos a diosito mediante algunos teclasos, y nos responde con cosas de las cuales debemos tomar distancia y ser escépticos, analizar antes de aceptarlas y tomarlas como verdades infalibles.
Los que hemos sido maestros o los que estando con amigos hablando de algún tema, casi siempre hay quien tiene su cell a la mano y se apresura para preguntar a diosito. ¿Güevoncitos mentales?
Nada de eso, a sacudir la pereza mental y la prontitud.
*El término aporía (del griego ἀπορία, ‘dificultad para el paso’) hace referencia a los razonamientos en los cuales surgen contradicciones o paradojas irresolubles.
Ilustración portada: Luna Monreal


