Ejidatarios alertan las afectaciones del Segundo Anillo Periférico, entre ellas el suministro de agua de la Presa de Cointzio a Morelia
Redacción
Habitantes de La Estancia, denuncian las afectaciones que la obra del Segundo Anillo Periférico que realiza el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla ha generado esa localidad y otras por las que atraviesa la nueva vialidad.
La falta de una debida planeación y la ausencia de estudios de impacto ambiental denunciados durante el arranque de la obra por habitantes de las localidades afectadas, hoy evidencian ya graves afectaciones.
El Segundo Anillo Periférico no sólo abrió una vialidad, también ha comprometido el cauce natural por el que baja el agua del Cerro del Águila hacia la presa de Cointzio, de la que la capital del estado se abastece del líquido.
Ante la falta de cumplimiento de los compromisos adquiridos por las autoridades para atender la problemática, habitantes de La Estancia denunciaron en rueda de prensa la situación que enfrentan.
Son seis puntos de inundación los que amenazan tierras agrícolas, viviendas, caminos y el abastecimiento de agua potable, mientras la obra que el Gobierno de Michoacán pretende inaugurar este mes avanza sin atender los problemas que ha generado.
“No estamos en contra de que se hagan nuevas vialidades, pero que se hagan bien”, resume uno de los ejidatarios al explicar el reclamo de la comunidad, que exige la reparación de los daños y el cumplimiento de los compromisos asumidos durante la construcción del proyecto por la empresa INDI y la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP).
Aunque son múltiples las problemáticas que ha generado la obra, consideran como la más grave la que tiene que ver con el agua, pues aseguran, la construcción modificó el escurrimiento natural de las lluvias provenientes del Cerro del Águila, provocando que el agua se estanque en terrenos de La Estancia en lugar de continuar hacia la presa de Cointzio.
“El agua bajaba del cerro y buscaba su salida; con la carretera le pusieron la bardita y ahí se detiene. Hicieron como otra presa”, describen. Debido a que Cointzio es fuente de abastecimiento para Morelia, advierten que, si el agua deja de llegar al embalse, podría generarse un problema de disponibilidad para la capital michoacana, “toda esa agua que no llega a la presa, pues no va a llegar a Morelia”.
En el caso de las afectaciones a tierras agrícolas de la localidad, refieren que son alrededor de seis puntos críticos de inundación generados por la obra, lo que representa entre 60 y 70 por ciento de la zona agrícola de trabajo en riesgo. El impacto directo alcanzaría a 45 familias ejidatarias, cuyos terrenos son utilizados para actividades productivas y de pastoreo.
Denuncian además que durante los trabajos en la obra fueron movidos tubos de su pozo de agua potable y que las inundaciones ponen en riesgo su contaminación, “nuestro pozo de agua potable se está contaminando”, alertan.

La comunidad sostiene que la problemática fue advertida desde el inicio de la construcción; representantes ejidales explicaron a la empresa y a autoridades estatales cómo funcionaba el cauce natural del agua y cuáles serían las consecuencias de modificarlo.
“Se les dijo: ‘Va a pasar esto, si construyen aquí, va a pasar esto’, se les advirtió porque nosotros como ejidatarios conocemos el cauce natural del agua”. Pese a ello nunca les fue presentado un proyecto hidráulico que explicara cómo se conducirían las aguas pluviales una vez concluida la obra.
Incluso, señalan que recientemente personal de la SCOP realizó recorridos con un dron para analizar el terreno, pero sin presentar todavía una solución concreta. “Hasta ayer nos dijeron que están pensando qué pueden hacer. Andaban con un dron viendo el terreno, pero no tienen un plan”.
El conflicto se extiende a otras comunidades ubicadas a lo largo del trayecto del nuevo libramiento. Los habitantes de La Estancia aseguran mantener comunicación con pobladores de Las Joyas, La Huerta de Buenavista, San Nicolás Obispo y Tacícuaro, donde también se han identificado problemas derivados de la obra.
La exigencia de La Estancia, no se limita al problema hidráulico, son diversos los compromisos que quedaron pendientes: reparación de caminos deteriorados por maquinaria pesada, rehabilitación del acceso principal, trabajos en la zona de la plaza de toros, reparación de una vialidad junto a la cancha de futbol, atención a una vivienda afectada por humedad y encharcamientos debido a la obra, construcción de un salón de fiestas comunitario y reposición de los árboles derribados durante la obra.
“Si cortas un árbol tienes que plantar dos; no han plantado ninguno”, reprochan. Los pobladores sostienen que antes de la construcción del Anillo Periférico La Estancia no había registrado inundaciones de esta magnitud.
La zona de la plaza de toros también se ha convertido en un punto de acumulación de agua, con riesgo para viviendas, cultivos y espacios comunitarios. Los habitantes plantean como alternativa nivelar y elevar el terreno, además de instalar las obras de drenaje necesarias.
La solución que proponen no es detener el proyecto, sino corregir lo que consideran fallas de diseño y ejecución. Exigen la construcción de alcantarillado, drenaje pluvial, bocas de tormenta y obras que permitan recuperar el cauce natural del agua, además de un puente que había sido contemplado para facilitar su paso.
“No podemos decirle al Gobierno del Estado ‘tira la obra’. Tenemos que decirle cómo se puede solucionar: con alcantarillado, con el puente que prometieron para el cauce del agua”, explican.
La defensa del territorio, explican, forma parte de su identidad como ejidatarios. “El ejido es una lucha agraria, es una lucha de la Revolución Mexicana; el ejido es la tierra para el pueblo”, sostienen.
Por ello, si no reciben una respuesta, anticipan que buscarán sumar a otros ejidos y comunidades afectadas. Entre las acciones que contemplan está una cabalgata pacífica hacia la Ciudad de México para llevar su reclamo ante la presidenta Claudia Sheinbaum.
“La Cuarta Transformación dijo que primero el pueblo y nosotros somos el pueblo, necesitan escucharnos”, señalan y cuestionan que el gobernador recorra el lugar para presumir la nueva vialidad sin conocer directamente las consecuencias que está provocando en las comunidades.
“Es muy fácil decir: ‘Mira, la carretera, la obra que hice’. Lo que queremos es que sí haga obras, pero que sean obras bien hechas”.
Su reclamo tiene un punto central: que la infraestructura no termine convirtiéndose en una barrera para el agua, la producción y la vida cotidiana de la comunidad.
“Si ellos no cumplen, nos vamos a inundar. Si ellos no cumplen, Morelia va a tener un desabasto de agua. Si ellos no cumplen, nuestras casas y nuestra economía se van a ver afectadas. Si ellos no cumplen, no vamos a poder sembrar”, advierten.
Imagen portada: Avances en los trabajos del Segundo Anillo Periférico | Fotografía: Gobierno del Estado
Consulta:
Represión y despojo, 2º anillo periférico
¡Peligro ambiental! 2º Anillo Periférico
2º anillo periférico, el negocio del “desarrollo”

