“En 36 años de época neoliberal la deuda creció 900 veces, es decir 25 veces por año”
Leopoldo Chassin Ramírez
Palabras y Utopías
Haciendo un hoyo
Los que nos han gobernado desde hace al menos cuatro décadas hasta hoy, digamos desde Miguel de la Madrid -gobernó de 1982 a 1988-, hasta Enrique Peña Nieto -gobernó de 2014 a 2018-, iniciaron haciendo el hoyo cada día más grande, pasando la deuda con De la Madrid de 120 mil millones de pesos, hasta 10,800,000,000,000 pesos (bdp) con Peña. Para poder imaginar semejante cantidad es necesario compararla con algo, digamos una casa de Bienestar, que cuestan en 600,000 pesos. Entonces los 10.8 billones de pesos (bdp), alcanzan para construir 18 millones de casas.
En 2026 el gobierno de la Transformación piensa construir apenas 270 mil casas, es decir, dinero suficiente para construir por 66 años 18 millones de casas.
Los gobiernos neoliberales agrandaron el hoyo 900 en 36 años de PRI-PAN-PRI.
Verdaderas chingaderas de los gobernantes llamados neoliberales.
Hoy en los gobiernos que se dicen diferentes, en plena Cuarta Transformación, desde Andrés Manuel López hasta Claudia Sheinbaum, el hoyo lo siguieron agrandando de 10,800,000,000,000 pesos hasta 18,800,000,000 pesos, es decir el abujero lo hicieron crecer, 1.75 por ciento, casi lo duplicaron en sólo 8 años.
Si lo convertimos a casas, los 18,8 bdp alcanzan para 31 millones 300 mil casas, que equivale a 116 años construyendo 270 mil casas cada año.
¿Rechingadera?
El resumen sería:
En 36 años de época neoliberal la deuda creció 900 veces, es decir 25 veces por año. En los últimos 6 años tomando como base el endeudamiento inicial de De la Madrid, es decir en 44 años, el hoyo creció 156 veces.
En 36 años creció la deuda 900 veces; en tan sólo 8 años pasó de 900 a 156 veces. ¿Peor que en la época del PRIAN? Pues sí esa es la encabronada realidad.
Los intereses este año son de casi 1,300,000,000,000 pesos, convertido a casas, son 2 millones 166 mil casas; 8 años construyendo 270 mil casas.
Ahora sí que estoy que ¡me lleva la chinita poblana!
¿Qué siente usted?
Hoyo alimentario
En el caso de los campesinos, la cosa está más de la patada, hablamos de Soberanía Alimentaria, es decir el derecho de los pueblos a decidir su propio sistema alimentario para proveerse de comida nutritiva, producida de forma sostenible y ecológica, honrando su historia y su cultura.
En México dependemos en una gran parte de insumos importados: en fertilizantes, México depende en un 70% de los fertilizantes importados; en cuanto a las semillas, frutos y esporas para la siembra, en 2024 las importaciones mexicanas ascendieron a 595 millones de dólares mientras las exportaciones fueron apenas de 43.9 millones de dólares. En lo que se refiere a insecticidas, fungicidas, reguladores de crecimiento de plantas, desinfectantes y similares, en 2024 las importaciones totalizaron 1,441 millones de dólares contra 382 millones de dólares de las exportaciones.
El modelo agroexportador que el gobierno mexicano promueve como un ¿éxito? consiste en exportaciones de empresas extranjeras ubicadas en México, para aprovechar las ventajas de clima, agua, tierra, jornales baratos, subsidios fiscales, etcétera.
Por otro lado, el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, integrado por organizaciones campesinas y de agricultores de distintos estados, mantiene como una de sus principales demandas sacar los granos básicos del T-MEC.
Los malos tratos
Los campesinos padecen los mismos maltratos que la presidenta da a los familiares de desaparecidos, buscadoras, maestros, amenazas ambientales por el fraking en La Huasteca, la planta de amoniaco en Topolobampo, la carretera de Palenque a San Cristóbal, el Tren Transístmico, daños ambientales por el Tren Maya, acaparamiento de agua por menonitas, etcétera.
Aplica la de Carlos Salinas, «ni los veo ni los oigo».
¿Y qué queda con la tan llevada y traída soberanía y la principal, la Soberanía Alimentaria?
¿Cuál es su punto de vista?
¿Haciendo hoyos para medio tapar otros abujeros?
Los hoyos se siguen agrandando por quienes nos gobiernan, pues a simple vista, por más que le saquen a uno, no alcanza para tapar el otro que crece día con día.
¿Hacer un hoyo para medio tapar otro?
Pedir prestado para cubrir los diversos programas Bienestar, no alcanza a los beneficiados para garantizar lo que marca la Constitución, es decir, cubrir satisfactoriamente salud, educación, alimentación, servicios.
Bienestar nos cuesta a 1,300,000,000,000 pesos -casi lo mismo que se paga de intereses- que se reparten en 42 millones de personas entre becas y nuevos apoyos sociales.
Puntos de vista:
- El programa Bienestar es posible ¿gracias? a la deuda, es decir pedir prestado para cubrir medianamente salud, educación, alimentación, servicios.
- Si no nos hubieran endeudado haciendo tamaño hoyanco, nos estaríamos ahorrando cada mexicano 25 pesos diarios.
- Con esos dineros que hemos pagado de intereses durante al menos cuarenta años se habrían podido construir decenas de hospitales, escuelas, carreteras libres de pago a concesionarios particulares, vivienda, etcétera.
- La irresponsabilidad de quienes nos han y siguen gobernando, nos han atado un grillete que tiene coartada nuestra tan cacareada soberanía.
¿Cuáles más le vienen a la mente?
¿Deberíamos de estar reclamando a nuestros gobernantes?
¿Funcionan los remedios?
Ya en otras colaboraciones tratamos otros hoyos, como el del gas, campo, privilegios a los empresarios, desaparecidos, maestros-Afores etcétera.
Las utopías y sueños
Que los simpatizantes de Morena, (lo fui), votantes y militantes de base, se preguntaran si coinciden con lo que están viendo y viviendo con las acciones de las cúpulas de la 4T, gobernadores, munícipes, diputados, senadores, secretarios de gobierno.
La autocrítica es como una cubetada de agua fría que viene a sacarnos del marasmo en que vivimos. Indispensable echarnos un chapuzón de agua fría.
Que la soberbia y el desprecio hacia los maestros desaparezca y se siente a dialogar de frente con los que durante cuatro década han luchado.
Que los remedios nos salgan más caros que la enfermedad o que nos salga más caro el caldo que las albóndigas.
¿Y que sueña usted?
¡Pues a darle para que se hagan realidad!


