“¿En sus consultas hubo debate o simplemente lo hicieron en mitin donde hubo entrega de apoyos?”
Leopoldo Chassin Ramírez
Palabras y utopías
Después de siglos de saqueo, los mexicanos y en particular los pueblos originarios, hemos aprendido algo en carne propia. El despojo, como se ha dicho antes, es una de las Cuatro Ruedas del Capitalismo, que trae consigo explotación, represión y desprecio, ruedas que siempre debemos de tener presentes, pues de otra forma, seremos atropellados una y otra vez, pues son las que vienen y conducen al depredador.
Según la Cuarta Transformación (4T), nos platican que la primera transformación fue en la Independencia, la segunda en la Reforma, la tercera en la Revolución y ahora con Morena ellos dicen que es la Cuarta, de ahí que digan que son la 4T. Sea como sea, desde entonces hasta hoy en día, se sigue aplicando el despojo, principalmente a los pueblos indígenas y campesinos.
¿Conoce usted alguna de las empresas, bancos, patrones, mayordomos desde la Primera Transformación hasta la Cuarta que no hayan despojado a alguien de sus pertenencias?
Nosotros no, pero si usted tiene algún(os) ejemplos sería muy ilustrativo que nos los diera a conocer. Serían las pocas excepciones a la regla.
El caso más retumbante hoy en día es el de la Planta de amoniaco en Ohuiran, Topolobampo, en el que la 4T juega un papel que la desnuda.
Sheinbaum y Bárcena afirman que hubo consulta.
¿En sus consultas hubo debate o simplemente lo hicieron en mitin donde hubo entrega de apoyos?
La amenaza de despojo
Hace algunos días, la Deutsche Welle (DW) «Onda alemana», publicó una nota donde habitantes del Istmo de Tehuantepec se han puesto en alerta para defender su territorio ante la amenaza de despojo, donde se pretende seguir fomentando la instalación de un parque eólico por la empresa danesa, la Copenhagen Infrastructure Partners (CIP).
El perfil de CIP horroriza.
Como casi todo lo que han impulsado los gobiernos desde hace siglos, ha traído males mayores al entorno, ahora le nombran Polos de Desarrollo, depredadores -aunque parezca redundancia- que requerirán múltiples servicios, que el gobierno ofrece en bandeja de plata, es decir, regalados o a precio de ganga, tales como: Agua, electricidad, exención de impuestos por algún tiempo, vías de comunicación terrestre, ferrocarrilera y marítima bajo la promesa de crear empleos, generalmente mal remunerados, sin prestaciones de ley, y bajo sindicatos dóciles como la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) donde se encuentra el Sindicato Nacional de Trabajadores del Estado (SNTE) cuyo dirigente Alfonso Cepeda Salas es senador de Morena, y en consonancia con ellos, las Juntas Estatales de Conciliación y Arbitraje coludidas con los patrones y con el gobierno como el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana, que lidera Napoleón Gómez Urrutia, diputado y senador de Morena. Ambos de los llamados charros, es de líderes sindicales que sirven a los intereses patronales; gobiernos o empresarios.
¿Será por eso que nuestro país es tan atractivo para que las grandes potencias inviertan en él?
Parque eólico
La pretensión de crear un parque eólico en el Istmo de Tehuantepec por la empresa danesa Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) cuyo lema es: “Valor general que importa”. Es un líder mundial en inversiones en infraestructura especializada, energética en el desarrollo y la construcción de proyectos grandes y complejos que dan forma al futuro de la energía”.
Su móvil como el de todas las empresas, el negocio, poder.
CIP pretende construir un parque eólico en una zona de las más ricas del mundo en cuanto a potencial del viento, biodiversidad, agua, habitada por once pueblos indígenas que a lo largo de su historia de más de 500 años, han sido despojados de sus territorios.
Los defensores de su territorio señalan: “Hay un buen ejemplo de los beneficios al empleo que han generado los parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec: hay personas contratadas para recoger las aves que mueren por el impacto de las aspas. Estamos hablando de una franja de unos 300 kilómetros, una zona clave para la migración de aves entre el norte y el sur”, dice a DW Carlos Beas Torres, en Bruselas representando a la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo de Tehuantepec (UCIZONI) en México.
“Por la defensa de nuestros territorios se han generado muchos conflictos. Ahora el nuevo proyecto Helax-CIP de hidrógeno y amoníaco verde en Ixtepec se suma a los grandes megaproyectos del Corredor Interoceánico. Y nadie nos ha consultado”, cuenta el líder comunitario, quien esta semana ha llevado la demanda de su pueblo ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en Dinamarca.
“La gran cantidad de agua que va a necesitar, así como la instalación de un parque fotovoltaico y otro eólico para la generación de la energía verde que requiere el proyecto impactarán y deforestarán tierras comunales, afirman los demandantes”.
Las organizaciones que buscan defender su territorio demandan un estudio de impacto que sea accesible al público. “Lo primero que estamos reclamando en estos momentos es tener derecho a la información, que los medios tengan acceso a ella para que puedan, de alguna forma, contribuir a que la sociedad pueda enfrentar los impactos que tiene este proyecto”, comenta Carlos Beas Torres. Pero, parte del problema es que “en México, esta información se considera reservada por tratarse de proyectos de seguridad nacional”.
¿Será que el gobierno de la Cuarta Transformación pretende violar una vez más los Convenios Internacionales 169 de la OIT y de Escazú como lo ha hecho reiteradamente en obras emblemáticas en depredación y despojo, como la termoeléctrica de Huezca en Morelos, Tren Maya en la península de Yucatán, el Tren del Istmo, planta de amoniaco en Ohuiran en Topolobampo entre otras?
Sigue el despojo
La Cuarta Transormación con ADN de PRI, PAN y de conquistadores, sin decir agua va, comenzaron a construir la la carretera Palenque-Ocosingo-San Cristóbal, violando por enésima vez los acuerdos 169 de la OIT y de Escazú así como los Acuerdos de San Andrés Larraizal traicionados desde hace treinta años.
La CT dice que las protestas les hacen lo que el viento le hizo a Juárez.
¿Vaya mañitas de cuatreros?
¿Ya encontraron el caminito?
¿Y que dicen de esto los votantes, simpatizantes, militantes de 2018?
¿Perdió el camino la 4T que imaginaron? Para mi que va en camino, sigue su ADN.
Sueños y utopías
Aquí no hay pierde, los pueblos que en sufrido el despojo sin duda sueñan que la Madre Naturaleza se mantuviera como antes de la llegada de los conquistadores, reformistas, revolucionarios y los de la CT. Coincidimos con su utopía.
En todas esas Transformaciones ¿Quiénes ganaron? ¿Quiénes perdieron? Indispensable pensar críticamente, de forma compleja como lo recomienda el recién fallecido Edgar Morin en su obra Introducción al Pensamiento Complejo.
Nuestra utopía sería que los despojados del mundo nos uniéramos contra el capitalismo.


