Regla de Tres

El Mercedes-Benz de Janis Joplin

“Detrás de una aparente apología a la ingeniería automotriz, la letra de Joplin esconde una reflexión al consumismo y los deseos materiales”

Es 8 de agosto de 1970, y en el bar Vahsen´s de Port Chester, Nueva York, está a punto de suceder algo mágico, el nacimiento de una de las canciones más emblemáticas, y la última, de la bruja cósmica, Janis Joplin. Entre vasos de cerveza, conversaciones y una improvisación poética compartida con el compositor Bob Neuwirth, la texana comenzó a dar forma a lo que sería Mercedes-Benz.

La canción surgió a partir de un verso escrito por el poeta beat Michael McClure: Oh Lord, won’t you buy me a Mercedes Benz? Joplin había escuchado aquella frase interpretada por un amigo del poeta e inmediatamente quedó cautivada. Esa misma noche comenzó a jugar con las palabras y a modo de jam session, construyó una base rítmica que más tarde se transformaría en una bella pieza, la cual puede ser tomada como una crítica al capitalismo o bien, un lamento provocado por el mismo.

Detrás de una aparente apología a la ingeniería automotriz, la letra de Joplin esconde una reflexión al consumismo y los deseos materiales. En ella, la cantante le pide a Dios pruebas de amor en forma de un auto, un televisor a color y la mejor noche de diversión. Incluso, menciona Dialing for Dollars, un viejo programa televisivo de la época que exigía a los participantes estar frente al televisor para ganar premios, justificando así la necesidad de comprar uno.

Esta canción, arrojada sobre una melancólica base de blues, es también un rechazo propio de la era hippie a los ideales consumistas con los que creció Joplin siendo una chica blanca de clase media. Cuando cantaba en la segunda y tercera estrofa, sabía muy bien que ninguna de las dos cosas le traería paz. Ni la televisión ni una noche alocada. Era más bien un deseo profundo de lo que produce tristeza.

A finales del verano de 1970, Janis Joplin afrontaba uno de los momentos más decisivos de su carrera. Tras el éxito alcanzado al frente de Big Brother and the Holding Company y una etapa solista recibida con opiniones divididas, depositó sus expectativas en una nueva producción junto a Paul Rothchild.

Las sesiones de grabación, realizadas en Sunset Sound con el respaldo excepcional de la discográfica, mostraron a una artista renovada, acompañada por Full Tilt Boogie y decidida a demostrar que aún tenía mucho que decir. Temas como ʺMove Overʺ y ʺMe and Bobby McGeeʺ, confirmaban esa madurez artística, mientras que Mercedes Benz, registrada en una sola toma el 1 de octubre de 1970, terminaría convirtiéndose en una despedida involuntaria.

La ironía o infortunio, es que Joplin jamás condujo un coche alemán, se paseaba tranquilamente en un Porsche psicodélico, el cual quedó estacionado frente al hotel la noche de su muerte. Aquel vehículo, personalizado con colores vibrantes y espíritu contracultural, reflejaba mejor que cualquier símbolo de lujo la personalidad de la bruja cósmica, libre, contradictoria y profundamente consciente de los placeres fugaces de la vida.

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