“Se ha perdido el respeto al otro, al prójimo, y eso nos a traído hasta donde estamos, al borde la la tumba”
Leopoldo Chassin Ramírez
Palabras y utopías
Desde diversos puntos de vista podemos decir que estamos cavando nuestra tumba, nuestra propia tumba.
Los genios, los científicos, los técnicos se habrán planteado antes o después de iniciar-concluir su hallazgo algunas simples preguntas como:
- ¿Qué?
- ¿Por qué?
- ¿Para qué?
- ¿Cómo?
- ¿Para quién?
- ¿A quién beneficia?
- ¿A quién perjudica?
- ¿Hacia dónde va?
- ¿De dónde viene?
- ¿Con qué está relacionado?
- ¿Y el bien común?
- ¿Coincide con el viejo pensamiento de la moral judeo-cristiana del “ama a tu prójimo como a ti mismo”?
Considerando al prójimo como a todo lo que nos rodea: tierra, agua, aire, plantas, animales: TODO.
Son preguntas que nos deberíamos de hacer hasta los simples, los que realizamos tareas mundanas.
Si es así, deberían preguntarse, de hacerse la pregunta de, si no será algo perversa mi idea-ocurrencia y a quién se la estoy entregando, y si con esa entrega se está entregando a sí mismo.
La vida
Desde la revolución industrial para acá, la vertiginosidad con la que lo hacemos las cosas se ha incrementado logarítmicamente, es decir, conforme se avanza en función del tiempo, cada día se hacen más rápido las cosas; antes para cortar un árbol se empleaba quizá un día, hoy la misma acción se realiza en segundos, “gracias” a la potencia con que cuentan las máquinas desarrolladas por la Ciencia-Tecnología, desangrando así a nuestra Madre Tierra, saqueando y contaminando nuestro entorno hasta traernos hasta aquí, cavando nuestra propia tumba.
La confirmación de lo dicho, es bastante sencilla, bastaría imaginar a nuestro rededor a preguntar a nuestros anteriores y a diosito mediante unos cuantos teclazos a Worldometer y preguntarnos:
- Cuántos árboles habría hace algunos años en nuestro entorno y los más añosos quizá los recordaremos diciendo “ese cerro se veía azul y por eso se le llama “Pico Azúl”
- Igualmente, ¿cuántos ríos en los que se podía uno bañar y cuántos existen hoy?
Y así, podríamos continuar preguntándole a diosito mediante unos cuantos teclazos;
- ¿Cuántas hectáreas de bosque, se talan por año? R de ONU: 13 millones de hectáreas. (Una hectárea es equivalente a dos campos de futbol)
- ¿Cuántas especies vivas extinguimos anualmente? R de UNAM: 15 mil a 60 mil cada año.
- ¿Cuántas hectáreas se desertifican en un año? R: 9,000,000. Worldometer
- ¿Cuántas toneladas de CO2 se producen por el consumo de hidrocarburos, carbón, petróleo, gas? R: 30,500,000 Worldometer
- ¿Cuántos kilómetros de glaciales se derriten anualmente como resultado del calentamiento de la tierra?
- ¿Cuántas toneladas se químicos tóxicos se vierten en el medio ambiente? R: 7,500,000 Worldometer

Así podríamos enumerar numerosos elementos en que se sustenta nuestra vida y que seguimos saqueando a la Pachamama.
¿No le parece que de seguir así, tratando de aumentar la producción, es decir el PIB, aumentando y consumiendo a lo pendejo, cosas que no necesitamos, y que quienes dirigen los países, es decir los gobiernos, son manejados por un puñito de genocidas, banqueros, empresarios que nos incitan en seguir cavando nuestra tumba?
¿Todo tiempo pasado fue mejor?
Un respiro
Hasta los más fregones que han iluminado al firmamento con sus maravillas científicas y tecnológicas, armas, bombas, -no solamente-, se han arrepentido de sus hazañas cuando se dieron cuenta de su Frankenstein creado, construido.
Recientemente los creadores de la Inteligencia Artificial, -totalmente carente de ética, de la más importante, la emocional- dicen que prendieron la alarma de su desarrollo fuera de control y que podría exterminar la vida en el planeta.
Se ha perdido el respeto al otro, al prójimo, y eso nos a traído hasta donde estamos, al borde la la tumba.
Sueños, utopías y exigencia
El único y la única, que pensemos en el prójimo como un todo, plantita, animalito, agua, tierra, aire; la exigencia es que dejemos de chingar a nuestra Madre Tierra y moradores.
¿Y para usted cuál serían su sueños, utopía y exigencia?
*¿Y diga usted si no?


