Regla de Tres

Un plan sangriento

La mañana del 10 de agosto de 1869, un terrible suceso cambió para siempre el ritmo de la vida de Culduie y de toda la región.”

Es el año de 1869. El lugar: Culduie, una pequeña aldea perdida en las highlands escocesas, un mundo bucólico y atrasado al que aún no ha llegado la modernidad de la revolución industrial que está cambiando el mundo. En Culduie, sus escasos habitantes son gentes sencillas y trabajadoras, educadas por la costumbre, la tradición y la superstición. Viven todavía en un sistema feudal tardío: todos trabajan las tierras que les arrienda lord Middleton, a quien le deben pagar su tributo con parte de la cosecha y de la venta de los pocos animales de corral que poseen. La autoridad máxima es el factor, una especie de administrador de las propiedades que abarcan varias aldeas; y este, a su vez, delega el cumplimiento de las “leyes” transmitidas de generación en generación, en un alguacil, nombrado de entre los mismos pobladores.

En este universo cerrado y endogámico, el otro gran poder recae en la Iglesia, encarnada en la figura de un severo pastor, el reverendo James Galbraith,quien dicta el canon moral, y cuida que ninguna oveja de su rebaño se “extravíe”.

La vida en Culduie transcurre sin mayores sobresaltos, marcada por los ritmos de las cosechas y la transición entre los “meses amarillos” y los “meses negros”. Los aldeanos aceptan resignados sus vidas marcadas por la escasez y la obediencia a la autoridad y a la iglesia. Rara vez alguno de ellos hace planes para cambiar o mejorar su destino, pues saben que “hacer planes significaría una ofensa para la providencia”, como el pastor se los recuerda constantemente. 

La mañana del 10 de agosto de 1869, un terrible suceso cambió para siempre el ritmo de la vida de Culduie y de toda la región. Un triple y brutal asesinato sacudió la aldea. De inmediato se detuvo a Roderick Macrae,quien apareció vagando entre las casas, cubierto de sangre de pies a cabeza. Parecía extrañamente tranquilo y no negó los hechos: confesó haber matado a Lachlan Mackenzieel alguacil de la región, y a sus hijos Flora y Donnie, de quince y tres años. 

Estas son las premisas del estupendo libro que recomendamos en esta ocasión, se trata de Un plan sangriento (Editorial Impedimenta, 2019), de Graeme Macrae Burnet (Kilmarnock, Escocia, 1967).

Una vez que los vecinos encerraron en un granero a Roderick para entregarlo a la policia de Inverness-la ciudad más cercana-, les impresionó su absoluta calma. Nunca negó los hechos, y aún traía en sus manos las armas asesinas: una laya y una zapa, instrumentos de labranza con los que mató a sus tres víctimas. 

Ya preso en una celda de Inverness, y a instancias del abogado que se le asignó, el señor Andrew Sinclair, Roderick comenzó a escribir su historia y los motivos que lo llevaron a cometer tan espantoso crimen.

Roderick Macrae, era un joven de diecisiete años, oriundo de Culduie. Pasaba sus días ayudando en las labores de labranza a su padre John Macrae, hombre desagradable y taciturno que, desde la muerte de su esposa Una -un año y medio atrás-, prácticamente había dejado de hablar, salvo para regañar o propinar alguna paliza a su hijo por algún asunto menor. La familia se completaba con su hermana, Jetta, una joven bella y soñadora que, según Roderick, tenía el don de comunicarse con los espíritus; los gemelos, y Iain, el mas pequeño, nacido en el parto en el que murió su madre, llevándose con ella la poca alegría que había en ese hogar.

Roderick, asistió a la escuela elemental, donde se destacó como alumno. Su paso por ella le dio las herramientas que le permitieron escribir un relato fluido y pormenorizado de los hechos que lo convirtieron en un asesino. Un escrito de tal claridad y riqueza expresiva que, con el paso de los años, muchos pensaron que era falso o que lo había redactado abogado, el señor Sinclair. 

Roderick nos relata como la desgracia de su familia comenzó el día de la muerte de su madre. Las tareas del hogar se redistribuyeron: su hermana asumió el papel de madre y ama de casa, y él tuvo que dejar la escuela, para disgusto de su profesor, que veía en Roderick grandes posibilidades de destacar y escapar de la fatalidad del destino que por generaciones habían padecido los hombres de la aldea. Culduie, bajo su aparente vida calmada y rutinaria, arrastraba ofensas y agravios añejos, que afloraron con el nombramiento de Lachlan Mackenzie como alguacil. Lachlan, hombre violento y arbitrario, se dedicó con persistencia y oficio a destruir a John Macrae, a quien ya le tenía “mala sangre” desde antes de que naciera Roderick. Nadie sabía a ciencia cierta cómo había empezado esa enemistad, lo cual no era de extrañar, pues como decía el propio Roderick: “por estos pagos no es raro que la gente sigan alimentando el rencor mucho tiempo después de haber olvidado la causa original”.

La segunda parte del libro narra con detalle el juicio contra Roderick Macrae por asesinato. Esta parte de la historia es muy interesante, pues escuchamos diversas voces de un “coro polifónico” constituido por el juez, el fiscal, el abogado defensor, los testigos, y un experto en psicóloga criminal -disciplina naciente- que resultó determinante en el veredicto final. Durante el juicio se ponen en duda todas las certezas previas sobre el caso y surge una historia mucho más compleja y oscura de lo que parecía. Al mismo tiempo, el autor nos obsequia un retrato histórico detallado de un mundo fronterizo entre el feudalismo y la modernidad, de la pugna entre la ciencia y lreligión, y de un universo rural y atrasado frente a la metrópoli cosmopolita. La investigación de Burnet es tan exhaustiva y detallada, que el libro está escrito utilizando la terminología real de la época, motivo por el cual se agradece el glosario final que nos ayuda a no perdernos en ciertos pasajes.

El autor, descendiente de los Macrae de las tierras altas escocesas, parte del manuscrito escrito por Roderick para construir esta novela, reconstruyendo la terrible historia de la familia de “sus” antepasados y regalándonos una obra diversa, que es al mismo tiempo: un thriller psicológico, una novela negra histórica, y un falso true crime.

Sin duda estamos ante una gran novela que, al pasar sus páginas, desmonta todas nuestras certidumbres previas y nos sumerge en un mundo que, dentro de su aparente sencillez y atraso, resulta mucho más complejo y contradictorio de lo que hubiéramos imaginado. El autor construye una historia creíble, sólida e inquietante, que pone a prueba nuestros valores y moralidad. No en balde, esta obra fue fuerte candidata a ganar el Booker Prizeen 2016.

Una historia inolvidable.


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