Esta banda canadiense es aceptada tanto en festivales de jazz de vanguardia como en festivales de hip-hop
Alfredo Barriga Juárez
MeloManía
Siempre he pensado que, si algunos músicos mexicanos de academia dejaran el ego colgado en su guardarropa, al menos por una temporada, resultarían más bandas como BadBadNotGood.
Ojo, no lo digo por denigrar su impecable trabajo musical, pero ya resulta cansino a estas alturas de la vida replicar los viejos estándar de jazz sin ir más allá de la riqueza rítmica que el propio género puede otorgar.
Y hablo de jazz porque BadBadNotGood inicio así: un grupo de amigos, Matthew Tavares (teclado), Chester Hansen (bajo), Leland Whitty (saxofón) y Alexander Sowinski (batería) estudiando juntos en el programa de jazz del Humber College en Toronto, Canadá.
Sin embargo, a diferencia de tantos estudiantes de jazz, ellos optaron por ensayar en presentaciones fuera de los circuitos tradicionales y conservadores del jazz: teatros, clubes, academia, foros, etc. Su entrada fue a través de plataformas como Youtube.
Esta procedencia no demerita su trabajo, no obstante, es punto clave del impacto cultural que han tenido en las nuevas generaciones a quienes, en su mayoría, no les importa Charlie Parker, Chet Baker, Paul Desmond o Coltrane, pero sin duda acercaron su legado gracias a estos canadienses.
Matthew Tavares dijo para una entrevista en Los Ángeles: Ya no escuchamos tanto jazz como antes, pero siempre nos influenciarán: Bill Evans, Eric Dolphy, Sam Rivers, Miles, Coltrane y, obviamente, Wayne; Art Blakey, Herbie, Tony Williams, Sun Ra, Albert Ayler, Andrew Hill, Mingus, Monk y Grachan Moncur III. También quiero mencionar brevemente a Portico Quartet y Supersilent.
La flexibilidad de su lenguaje musical es otro pilar importante para que BadBadNotGood no se haya limitado solamente a tocar estándar, pues han sido capaces de absorber funk, soul, psicodelia, música electrónica y, de forma central, hip-hop. Una prueba notoria de que el jazz no es un género cerrado.
Por el contrario, así como Miles Davis, justo antes de morir, logró captar y experimentar con aquello llamado hip-hop en su álbum Doo-Boop de 1992 producido por uno de los productores de hip-hop más icónicos Easy Mo Bee; BadBadNotGood ha sido un parteaguas para continuar aquel diálogo entre el jazz y el rap, ahora con colaboraciones como Tyler the Creator, MF DOOM, Ol’ Dirty Bastard, Kanye West, Kendrick Lamar, Snoop Dogg, Earl Sweatshirt, Danny Brown, Ghostface Killah y Kaytranada.
La relevancia de esta banda canadiense para construir verdaderos diálogos musicales con otros géneros ha sido tan genuina que son aceptados tanto en festivales de jazz de vanguardia como festivales de hip-hop por todo el mundo: Coachella Valley Music and Arts Festival de Estados Unidos, Glastonbury Festival de Reino Unido, NN North Sea Jazz Festival de Países Bajos, Lollapalooza, Primavera Sound de España, en el Auditorio BB / Showcenter Complex de México y Singapore International Jazz Festival de Singapur.
Por otra parte, BBNG rechaza la idea de la figura individual como única virtuosidad, es decir, no existe EL MÚSICO, o LA CANTANTE, existe una banda con todos sus elementos bien configurados para funcionar armónicamente. Cosa que en el jazz no existía del todo, siempre salía a relucir la figura individual ya sea del cuarteto, el trío o big-band. La identidad del grupo siempre pesará más y como consecuencia positiva traerá más colaboración y más proceso creativo que espectáculo.
La propuesta de esta banda no es nostálgica ni futurista, sino presente. Y en ese presente, el jazz no es un recuerdo glorioso ni un pasaje de Rayuela, sino una herramienta activa para pensar, sentir y escuchar el mundo de hoy. Esto se puede confirmar con algunas de sus presentaciones, las cuales siempre resultan un gran homenaje a figuras clave de la música.
Hicimos un concierto tributo a J Dilla donde tocamos un set completo de nuestras interpretaciones de sus canciones y el alboroto se fue poniendo cada vez más intenso, con la gente surfeando, bailando y pasándoselo en grande. Hacia el final del concierto, se puso tan ruidoso que, mientras Chester hacía un solo de bajo impresionante, unas chicas subieron al escenario y empezaron a bailar delante de él. El primer concierto de jazz al que asistimos donde pasa eso, Mencionó Tavares durante la misma entrevista.
En este sentido, BadBadNotGood dice: somos jazzistas y este es nuestro mundo musical al que no debemos negar, sino escuchar para reinterpretar. Por ello, en la actualidad es casi un chiste que cuando se hable de jazz en México, la gente lo relacione con una copa de vino barato, pan rancio y puro cliché azucarado. ¿Qué es esto? ¿una escena de Scott Fitzgerald? No lo creo. «You don’t need the best skills to play our music; what we do is improve and express ourselves emotionally instead of focusing on the technical aspects.”


