Pobladores de comunidades nahuas denuncian ataques desde el sábado 19 de julio ante la ausencia plena de seguridad
Redacción
Desde el pasado sábado, pobladores de comunidades nahuas de la Sierra Costa en Michoacán viven bajo tensión al incrementarse los ataques de células criminales que pretenden ocupar el territorio.
En lo que ha sido un ataque sistemático en la zona contra las comunidades desde hace dos años, el pasado fin de semana “se generó un clima de pánico y tensión entre la población de las comunidades de La Laguna de Calvillo y Coahuayula, debido a la presencia de sujetos armados que rondaban los cerros cercanos”, señala un reporte de habitantes de la zona quienes insisten en la necesidad de que se apoye con presencia militar y policiaca de manera constante.
El domingo 20 de julio, “aproximadamente a las 10:00 a.m., estos individuos armados y altamente peligrosos comenzaron a lanzar artefactos explosivos contra la Policía Comunal. Posteriormente, también atacaron algunas viviendas de la comunidad de La Laguna de Calvillo”.
En torno a Coahuayula, ha sido la Ronda Comunitaria la que ha hecho frente a las agresiones armadas, con la perdida o desaparición de varios de sus elementos, pero ha sido la única resistencia que mantienen los habitantes quienes además enfrentan el “sembrado” de minas, algunas de las cuales fueron desactivadas en un operativo conjunto entre el Ejército Mexicano y la Guardia Civil en meses pasados, pero de nueva cuenta los aparatos han sido colocados en caminos y senderos que conducen a las poblaciones, lo que mantiene inmovilizados a sus pobladores, quienes se mantienen prácticamente encerrados en sus casas.

De acuerdo con la versión de los habitantes, “hasta el momento no se reportan personas heridas; sin embargo, la situación es crítica. Hacemos un llamado urgente e inmediato a las autoridades correspondientes para que intervengan en la zona y enfrenten a estos grupos criminales. No solo se han registrado detonaciones de explosivos y disparos con armas de alto calibre, sino que también se han colocado minas terrestres en caminos, veredas y zonas de tránsito común, poniendo en grave riesgo a la población, especialmente a quienes trabajan la tierra como campesinos. A pesar de haber reportado la presencia de estos artefactos explosivos, las autoridades no han procedido con su desactivación, dejando en estado de total vulnerabilidad a nuestras comunidades”.
Los pobladores recuerdan: “Llevamos más de dos años viviendo bajo esta constante amenaza, sin que se haya dado una respuesta efectiva por parte de los tres niveles de gobierno. Reiteradamente hemos solicitado la instalación de retenes militares permanentes (como en el crucero de Los Telares) sin obtener una respuesta favorable ni acciones concretas que garanticen nuestra seguridad. Exigimos una intervención inmediata antes de que esta situación derive en una tragedia. Las comunidades no pueden seguir siendo ignoradas”.
La Sierra Costa ha sido desde hace años un área en disputa por varios carteles, no solo en esta zona de Coahuayula en el municipio de Chinicuila, sino también se mantiene el asedio constante sobre Santa María Ostula, en el de Aquila, ricos en recursos naturales y yacimientos minerales.
En ambas regiones se ha generado el asesinato y desaparición de comuneros y ambientalistas, en una dinámica que los habitantes nahuas consideran obedece a los intereses de empresas extractivistas como las mineras que operan en la zona, sucesos en los que siempre han destacado la ausencia plena del Estado.
Imagen portada: Captura de uno de los videos tomados por habitantes del lugar durante el ataque | Fotografía: Cortesía

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