Regla de Tres

Abuelas y abuelos prestados

Desde el género del autorretrato, para Monik Molinet la fotografía es un arma que permite “generar una memoria visual inexistente”

La fotógrafa Monik Molinet lleva diez años “desarrollando el lenguaje del autorretrato, no solo para hablar de mí, sino para hablar de otras cosas, aunque siempre en mis autorretratos soy yo misma, a diferencia de Cindy Sherman, que habita otro personaje, y también he hecho fotografía con sentido de lo social, `Masculinidades`, uno de los proyectos de retratos que hice en La Habana, que consistía en retratar a hombres en el espacio público e intervenirlos con una flor en la oreja, y documentar en video qué les parecía, por qué accedieron a la fotografía o por qué no accedieron, abriendo así una puerta, un debate necesario a nivel social, cómo se construyen los estereotipos y hasta qué punto nos limitan”, dice en entrevista exclusiva para Regla de Tres.

“Mi trabajo lo puedo resumir en que entiendo a la fotografía como un arma que puede tener un impacto social, alterar realidades, que puede ayudar a construir un mundo más equitativo, más justo, a la reflexión, a resignificar cosas”.

Monik Molinet ha venido a Morelia desde Cuba para participar en el Festival Tragaluz-Entre Mundos, donde ha impartido una master class sobre el retrato, el género que le apasiona y que expone además en su proyecto “Abuelas y abuelos prestados”, en exhibición hasta diciembre próximo en el Centro Cultural Clavijero.

Monik Molinet posa al lado de la fotografía donde aparece con su padre.

“Al proyecto lo motivó una carencia personal y el hecho de hacer autorretrato; el autorretrato es una búsqueda constante, qué quiero decir de mí, de la sociedad y sobre todo con la fotografía apostarle a la comunidad. La fotografía es un arma que se significa mostrando cosas que se han invisibilizado, o contándolas de una manera que no es la común pero es la necesaria. Eso fue lo que me interesó con este proyecto. También viene desde que mis papás tienen 82 años, y me di cuenta al acompañarlos en el proceso de la vejez y la gran carencia de estar acompañada por abuelas y abuelos cuando era niña y luego de ver a mi compañera, amiga, amigos, con relación significativa con personas de la tercera edad, entonces ahí como artista me interesó decir, bueno, hasta qué punto yo puedo con una cámara, con los recursos, la representación llenar un vacío, generar una memoria fotográfica inexistente para mí y ahí fue que nace `Abuelas y abuelos prestados´”.

Este proyecto, señala, “lo hicimos en cuatro días, nada más”, en un proceso donde, dice, “trabajé muy rápido, con un equipo muy reducido, prácticamente todos amigas y amigos. Hicimos el casting, elegimos a nueve actores y actrices, al otro día visitamos su casa, elegimos la locación que más nos gustó, elegimos cinco casas y un día después fue para elegir, buscar las pruebas, necesito un vestido de 15 (años), una muestra de la cocina con frijoles y al siguiente iniciamos, cuatro días de shooting en total, con 29 escenas que desarrollamos dentro de su propio hogar.”

La despedida, 2024. | Fotografía: Monik Molinet

Cuestionada sobre la situación actual de la fotografía en Cuba, la califica como “muy convulsa, tenemos muchísimas buenas voces, se hace mucho y no solo en la fotografía, en Cuba creo que hay un contexto muy fértil, que da muchos profesionales en muchas áreas y hay mucha vida fotográfica, me invitaron a `Noviembre Fotográfico, un evento que va a tomar la ciudad en diferentes lugares con más de 150 artistas, 127 son cubanas y cubanos, imagínate cuántas miradas, cuántas voces”.

-¿Quién es Monik Molinet?

“En teoría soy yo. Es mi nombre de nacimiento, que me lo cambié hace algunos años cuando decidí también cambiar de profesión, de país, un punto de quiebre en mi historia personal y soy la misma persona pero solo que tenemos diferente nombre”.

Molinet ha expuesto fuera de Cuba “como resultado de premios internacionales que he ganado”, en Londres, en París, en Arless, y “en varios lugares en exposiciones colectivas”.

-Generacionalmente nos quedamos con la foto de Korda, la del Che, me imagino que ya hay otro tipo de retrato social de lo que viven como país… “Si, en Cuba a nivel fotográfico hay cosas muy contrastadas, mucha fotografía conceptual, documental, hay jóvenes que están haciendo un trabajo importante, hay muchas voces de mujeres…”

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