La rectora ahonda sus diferencias personales con el gobierno estatal, el cual le pidió sustituir al secretario general
Raúl López Téllez
Se profundiza la crisis institucional que vive la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), a partir de las diferencias políticas entre la rectora Yarabí Ávila González y el gobierno estatal encabezado por Alfredo Ramírez Bedolla, a escasos meses de que la ex diputada priista culmine su periodo al frente de la institución.
En un audio que dirigió la noche del miércoles 23 de septiembre a los integrantes del Consejo Universitario -recientemente reformado con perfiles a modo de Ávila González mediante un proceso excluyente-, la rectora señala que un cambio de secretario general de la UMSNH le fue solicitado directamente por el secretario de Gobierno, Raúl Zepeda, acción que de acuerdo con la representante de la Casa de Hidalgo abriría la puerta a un “pinochetazo o yarabitazo”, aduciendo que siguen presiones externas en contra suya, incluidos riesgos a su persona.
En las últimas semanas, quien ocupara también el cargo de secretaria de Educación en el actual gobierno morenista para después ser impuesta como rectora por Ramírez Bedolla, señaló que es objeto de “asfixia financiera y política” por parte de la administración estatal, al referir que el presupuesto que se le otorga a la Casa de Hidalgo es insuficiente para cubrir adeudos no contemplados en el ejercicio del gasto corriente, como los pagos de pensiones y jubilaciones, a prestadores de servicios y a familiares de docentes fallecidos o en retiro, al aducir además que son débitos heredados de administraciones anteriores, no obstante que la Ley Federal del Trabajo señala que los mismos deben ser cubiertos independientemente de la administración en turno.
Sobre Ávila González penden además tres demandas de juicio político turnados ante el Congreso del Estado -otro frente que la rectora acusa es usado en su contra para desestabilizar presuntamente su administración-, al igual que demandas ante la Contraloría por supuesto desvío de recursos.
Por este escenario, el pasado 8 de septiembre, Ávila anunció que se hará presente este 25 de septiembre durante la visita que realiza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a la capital estatal para presentar su II Informe de Gobierno y denunciar lo que considera es un ataque del gobierno estatal en su contra, no obstante que desde el inicio de su gestión ha mantenido un rectorado alejado de los sectores universitarios, renuente al debate y al análisis sobre los retos que enfrenta la institución, al optar por una visión personalista y excluyente como lo denunciaron en su momento varios académicos y sindicalistas en los procesos de reforma tanto del Estatuto Universitario como a la Ley Orgánica, concretada en marzo del 2025, al no promover la participación de la comunidad, con foros realizados a modo y haciendo a un lado el mandato constitucional y de la Ley General de Educación Superior, que establece como obligatoriedad la participación de los universitarios en general en tales procesos.
Ávila González además ha mantenido una línea de continuidad con la política represiva de su antecesor, Raúl Cárdenas Navarro, quien inició con el hostigamiento laboral a quienes le cuestionaron un modelo impuesto desde la federación para limitar y acotar derechos laborales y que tuvo su mayor mella en la reforma al Régimen de Pensiones y Jubilaciones en la institución, concluyendo su administración con más de 40 trabajadores y docentes retirados unilateralmente de sus cargos, los que en su mayoría fueron restituidos por Ávila González al iniciar su gestión, pero a condición de renunciar a demandas contra la UMSNH, al pago de indemnizaciones y salarios caídos, además de que ha mantenido la política de sancionar, iniciar procesos administrativos o despedir a todo aquel que se atreva a criticar sus acciones, lo que ha generado una actitud generalizada de “miedo”, como lo reconocen tanto profesores como trabajadores manuales y administrativos, con un claro efecto en la falta de participación de los sectores que conforman la UMSNH y con el Sindicato de Profesores (SPUM) a modo de la autoridad.

“Cortarle la cabeza a la rectora”
Con un discurso impreciso, Ávila González refiere en el audio enviado a los consejeros sobre su reunión con Raúl Zepeda el pasado sábado 19 de septiembre, que el funcionario le habría externado que hay “preocupación por parte de órganos externos a la universidad de cómo está la universidad (sic)”, a lo que la rectora expresó que “en las facultades están trabajando, hay clases, digo, sí tenemos algunas complicaciones en la Facultad de Derecho, por ejemplo, y en el Ininee, que fueron consecuencias precisamente de actos que fueron ya establecidos en su proceso administrativo correspondiente”.
En Derecho y el Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales (Ininee), sus respectivas comunidades han señalado que la rectora ha ejercido acciones al margen de la norma universitaria, en el primer caso al destituir a su director sin intervención del Consejo Universitario y dejándolo sin su derecho a la defensa; en cuanto al Instituto, Ávila González lo excluyó por completo de la convocatoria y la elección de sus representantes al Consejo Universitario. Tanto Derecho como la representante electa del Ininee, interpusieron las dos primeras solicitudes de juicio político contra la funcionaria ante el Congreso del Estado, a la que se sumó la dirigencia del Sindicato Único de Empleados (SUEUM), con el argumento de que ha violado derechos laborales y cláusulas contractuales al igual que ha ejercido irregularmente el “presupuesto pleno” que recibe la institución.
En el audio, la rectora señala que en la reunión se le solicitó “hacer el cambio del secretario general”, Javier Cervantes Rodríguez, petición que “a estas alturas me parece que queda claro cuál es la intención y cuál es el objetivo. Pero también me parece importante señalar una segunda estrategia que no puede estar descabellada y es donde ahí yo le pido al Consejo Universitario el arropo, pero también le pido al Consejo de la Universitario estar muy atento a lo que pueda suceder”, aunque indica posteriormente que “en esa reunión yo establecí que quería saber cuál era el perfil que querían establecer y que lo iba a analizar. Efectivamente, para no cerrar la puerta a esta solicitud. Sin embargo, jamás pondría en riesgo la integridad de nuestra universidad”.
Según la rectora, la petición formaría parte de una presunta estrategia en la que “se arrecian más y le ponen velocidad al tema de los juicios políticos. Yo veo una segunda estrategia política y la quiero comentar aquí. ¿Qué pasaría si la rectora accede a cambiar a un secretario general y hay un secretario general externo que no conoce a cada uno de los consejeros ni los temas que están? Pues las presiones políticas no van a ser únicamente para la rectora, sino para cada uno de los integrantes y las integrantes del Consejo. Segundo, con la aplicación de estos juicios políticos están buscando la sanción, la inhabilitación o quizá tal vez que yo desaparezca de la faz de la tierra. ¿Qué pasaría si el Consejo Universitario se queda sin rectora? ¿Quién toma el control del Consejo Universitario? ¿Un secretario general que ya no sería el maestro Javier? Quiere decir que la universidad estaría en manos de otras personas que no conocemos. Entonces me parece que hay estrategias muy claras y que se están trabajando desde muchas instancias externas a la Universidad Michoacana, específicamente desde la Secretaría de Gobierno, que es donde está operando con cada uno de los integrantes del Congreso del Estado para dar el pinochetazo. No sé cómo diríamos si dijéramos Yarabitazo o no sé cómo diríamos, ¿verdad?”.
Según Ávila, “lo que quieren es cortarle la cabeza a la rectora, ya sea con los juicios políticos, que tendría yo que responder como dice el abogado general con las cuestiones legales estableciendo la ruta jurídica específicamente porque no es ni tiene ni materia ni elementos ni fundamentación para una inhabilitación o una sanción correspondiente”.
Y cuestiona: “¿es ahora injusto o justo que desde fuera por querer tomar el control de la Universidad Michoacana quieran dañar a la rectora y con eso dañar la estabilidad de la Universidad michoacana?”.
Alude a posibles riesgos a su persona: “me parece que el día de hoy incluso mi vida está en juego. tan fácil como que tenga un accidente, como que alguien me golpee, como que yo desaparezca y listo, la universidad se quedó sin rectora y por lógica establecer un secretario general a modo o un secretario general que será el encargado del despacho durante 30 días y llevará un proceso con toda libertad”, en referencia al proceso para iniciar la elección del nuevo rector o rectora, para lo cual, como fue señalado en una nota anterior de Regla de Tres, impuso a consejeros un proyecto a modo y excluyente a iniciar en octubre para determinar al nuevo representante de la UMSNH en enero próximo, sin el concurso o participación de los sectores que la conforman, académicos, estudiantes y trabajadores.



La cargada
Este jueves 24 de septiembre, la Rectoría impulsó la publicación de un manifiesto firmado por los integrantes del Consejo Universitario en apoyo a la rectora y en “defensa de la autonomía”.
“La autonomía universitaria es un principio fundamental que permite a la Universidad Michoacana formar profesionales con sentido social, promover el pensamiento crítico y generar conocimiento con libertad y responsabilidad, en beneficio de Michoacán y de la sociedad. Defender la autonomía significa preservar la libertad de pensamiento, la pluralidad académica y la capacidad de la institución para tomar sus propias decisiones conforme a su marco jurídico”, aducen en el inicio del escrito.
Con el encabezado de “Manifiesto en defensa de la autonomía universitaria y del respeto a la investidura de la Rectoría (sic)”, los consejeros demandan se respete a Yarabí Ávila González, quien a su juicio “ha asumido la responsabilidad de conducir a la Universidad en un periodo de transformación, retos financieros y exigencias sociales crecientes”.
Señalan que la UMSNH “no se doblega” y que permanecerán “vigilantes, organizados y comprometidos con la defensa de la Universidad”.
Cabe señalar que en las firmas de los consejeros no aparecen en su totalidad los representantes por dependencia, como lo son los consejeros docentes y alumnos, ya que en su mayoría son los directores los que signan el apoyo, excluyendo del manifiesto la representación del Ininee, aunque si aparece la de la Facultad de Derecho con la directora Laura Leticia Padilla Gil, impuesta por un resolutivo del Tribunal Universitario para destituir a Sergio Carmelo Domínguez Mota, no obstante que contaba con un resolutivo federal para ser restituido en el cargo luego de que fuera cesado directamente por Ávila González.
ANUIES, contra “injerencias externas”
En un posicionamiento a favor de Yarabí Ávila González, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), se manifestó en contra de “toda injerencia externa en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo”, con el señalamiento a actores políticos para “respetar la investidura de Rectoría y la autonomía” de la institución.
En su exhorto, el Consejo Nacional de la ANUIES hace un llamado “respetuoso pero enérgico, a privilegiar el diálogo y evitar cualquier acción que vulnere sus procesos internos”.
Portada: Yarabí Ávila con estudiantes de la Universidad Michoacana | Fotografía tomada del muro de la rectora


