Regla de Tres

Hanako Kun: del susto a la risa

La historia sigue a un niño fantasma que se aparece en el baño a los estudiantes de la Academia Kamome, al igual que a su infortunada y torpe asistente Nene Yashiro

En el año 2014 el dúo creativo Aidairo, conformado por Aida quién se encarga de la ilustración y el diseño visual, e Iro, responsable del guion y la historia, empezaron la serialización de “Jibaku Shōnen Hanako-kun” en la publicación especializada en manga Monthly G Fantasy.

Desde entonces “Hanako Kun y los misterios de la Academia Kamome”, como se le conoce en la traducción mexicana, se ha convertido en una de las propuestas visuales más interesantes del manga moderno, la que mezcla historias de terror con un estilo de dibujo tierno y maximalista.

La historia sigue a Hanako Kun, un niño fantasma que se aparece en el baño a los estudiantes de la Academia Kamome, al igual que a su infortunada y torpe asistente Nene Yashiro, la que termina tomando las órdenes del espectro tras encontrarlo en el sanitario de mujeres.


Del folclore a la comedia

La tradición gráfica japonesa siempre ha estado ligada con las costumbres y la particular cosmogonía del país asiático. Desde los principios del manga, a veces atribuido en su génesis al artista Hokusai, ha reflejado el folclore nipón y sobre todo a las particulares creaturas que derivan de él: los yōkai.

Un yōkai por definición es una criatura extraña y sobrenatural fuertemente ligada a la mitología de la nación del sol naciente; suelen representar fenómenos inexplicables, sucesos sobrenaturales o animales de carácter fantástico.

En este carácter Hanako está fuertemente ligado a esta cultura. El personaje está inspirado en Hanako San, una terrorífica leyenda urbana de una niña fantasma que acecha en los baños de las escuelas. Aunque a diferencia de su contraparte, Hanako Kun, está lejos de causar miedo comportándose de manera coqueta, irónica y en ocasiones simplemente pervertida.

Entre fantasmas, espantos, duendes y apariciones, la fortaleza de la obra es convertir lo terrorífico en lo ridículo, incluso sus protagonistas son personajes conflictuados, empezando por un niño que ya no se encuentra entre el mundo de los vivos, lo que esconde un trasfondo trágico.

Y continuando con Nene, una estudiante ingenua que quiere ser considerada bella y popular, pero que atraviesa problemas de bullying por su cuerpo e imagen, la que busca cambiar constantemente

A pesar de tocar temas crudos, nunca los utiliza para hacer un chiste cruel, al contrario, cuenta con un humor genuino e ingenuo que te hará reír con sus páginas acompañadas de monstruos que reafirman esa sensación de la infancia, de que tu escuela bien podría estar embrujada


Un estilo particular

Hanako es una de esas obras que te enganchan simplemente con ver la portada de cada volumen. El arte de Aida es fenomenal en el sentido de que conjunta elementos tradicionales de manga y el anime, las figuras delgadas y alargadas con expresiones exageradas y ojos grandes, pero añadiendo un diseño de personajes único e interesante.

Esto se refleja en la vestimenta de Nene, inspirado parcialmente en un cráneo o el uniforme escolar de Hanako, del siglo pasado, lo delata como alguien que falleció hace mucho tiempo.

El estilo visual es un reflejo de la época del arte digital y de los artistas de internet que están redefiniendo lo que mangakas como Rumiko Takahashi llegaron a hacer en su momento, con un acercamiento moderno a obras como Inuyasha o Ranma1/2 que mezclaban lo kawai (tierno en japonés) con un diseño de personajes impecable.


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