Regla de Tres

Por Morebús, ecocidio en Morelia


Entre la crítica y la protesta, el gobierno bedollista continúa con la obra del Morebús en la opacidad, con tala de árboles y extinción a la fauna

“La ciudadanía no estamos estúpida señor gobernador, sabemos perfectamente sus intereses oscuros, y se lo digo, aquí es dinero”, señala Clara Álvarez frente a cámaras y micrófonos al protestar en la obra del Morebús, en Morelia. La indignación da firmeza a sus palabras: “aquí, entre más fácil se les haga más dinero se lleva a la bolsa, y se lo digo de frente”.

Es casi medio día de viernes, cuando colonos, activistas, estudiantes y ciudadanos se reúnen debajo del puente de Tres Puentes, a unos metros de distancia de la obra para la creación del Morebús, buscando impedir el corte de árboles que consideran, representa un ecocidio ejecutado por el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, con el auspicio del Ayuntamiento presidido por Alfonso Martínez Alcázar.

Como Clara, la voz de todos es fuerte, indignada, decidida, incluida la de niñas y niños que con pancartas en mano, protestan a la par de jóvenes y adultos: “estoy triste porque bueno, está mal cortar los árboles porque eso nos da oxígeno para respirar, ¡que no los corten!, porque los pajaritos no van a tener en dónde vivir y dormir”, exige Frida de seis años.

Fue el 18 de agosto cuando la dimensión de la tala de árboles por el Morebús se conoció por voz de la secretaria municipal del Medio Ambiente, Guadalupe Díaz Chagolla, quien declaró que la obra precisaba “el retiro” de 613 árboles en la zona. Dos días después arrancó el derribo del arbolado frente a manifestantes que protestaban en la obra contra la medida, mientras elementos de la Guardia Civil, vestidos de civiles, buscaban intimidar para diluir la acción ciudadana.

Pero la inconformidad creció: el sábado 22 por la mañana, sumaban ya más de 41 mil firmas en una petición promovida en change.org por Alejandra Valeria Hernández Pérez para exigir a las autoridades detener la tala de árboles, mientras que en la obra, proliferaron las guardias de ciudadanos para evitar que las autoridades aprovecharan la noche para los derribos, tal y como lo hicieron el día previo.

Como respuesta, el Gobierno del Estado ha instrumentado una estrategia de silenciamiento mediático presionando a medios de comunicación para censurar toda información relacionada con las protestas y posicionar una campaña que busca colocar la narrativa de que la obra del Metrobús, es una acción sustentable y benéfica para el medio ambiente.


El proyecto

El denominado Proyecto Integral para la Construcción de la Etapa 1 del Sistema Integrado de Transporte en la Zona metropolitana de Morelia, Michoacán “Morebús”, consiste en un sistema de transporte desde Villas del Pedregal hasta el monumento a Lázaro Cárdenas con 55 estaciones y 74 unidades, y se divide en tres tramos, adjudicado el primero a FT Construcciones y Proyectos, S.A. de C.V., por 538 millones 510 mil 39.43 pesos; el segundo a Construcciones Pérez y Gil, S.A. de C.V., por 516 millones 660 mil 795.69 pesos; y el tercero a Asociados Constructores Urvic, S.A. de C.V., Creación e Innovación de Espacios Sustentables, S.A. de C.V., y Grupo Empresarial Arus, S.A. de C.V. por 464 millones 979 mil 596.68 pesos.

Además, está el Proyecto Integral para la construcción del patio de encierro y terminal “Villas Del Pedregal”, adjudicado a Regiomontana de Construcción y Servicios, S.A.P.I. de C.V., por 208 millones 911mil 231.30 pesos.

También, se firmó un contrato con Ingeniería y Construcción 3G. S.A. de C.V., por 33 millones 995 mil 509.25 pesos, por “Supervisión externa”, y otro más con SYSTEMGAT S.A. de C.V. por 24 millones 19 mil 944.88 pesos por servicios de “Gerencia técnica”, ambos para la construcción de la Etapa 1 del Sistema Integrado de Transporte en la Zona metropolitana de Morelia.

Todos los contratos fueron firmados por Gladyz Butanda Macías cuando fungía como secretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad del estado.

La obra del Metrobús fue anunciada por Alfredo Ramírez en febrero pasado, en donde habló de una inversión conjunta entre federación y estado por 2.9 mil millones de pesos para una primera etapa, esto es, una diferencia de 1.1 mil millones de pesos, con el gasto por 1.7 mil millones documentado en los registros oficiales.

Asimismo, se firmó un contrato con Ingeniería y Construcción 3G. S.A. de C.V., por 33 millones 995 mil 509.25 pesos, por “Supervisión externa”, y otro más con SYSTEMGAT S.A. de C.V. por 24 millones 19 mil 944.88 pesos por servicios de “Gerencia técnica”, ambos para la construcción de la Etapa 1 del Sistema Integrado de Transporte en la Zona metropolitana de Morelia, Michoacán”.

Todos los contratos fueron firmados por la entonces secretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad, Gladyz Butanda Macías.

La obra del Metrobús fue anunciada por Alfredo Ramírez en febrero pasado, en donde habló de una inversión conjunta entre federación y estado por 2.9 mil millones de pesos para una primera etapa, esto es, una diferencia de 1.1 mil millones de pesos con el gasto -por 1.7 mil millones- documentado en los registros oficiales que son públicos.

En el oficio SFA/ SF/DS/0158/2026 de la Subsecretaría de Egresos de la Secretaría de Finanzas y Administración del estado dirigido a Gladyz Butanda, fechado el 24 de febrero de 2026, para la Etapa 1 del Sistema Integrado de Transporte en la Zona metropolitana de Morelia, es decir para el Morebús, se consigna una suficiencia presupuestal de dos mil 193 millones 039 mil pesos, lo que representa 706.9 millones de pesos menos de lo anunciado como inversión por Alfredo Ramírez Bedolla, pero 405.9 millones de pesos más a lo ejercido conforme a los registros oficiales públicos. No existe información sobre la manera en que se ejercieron o a dónde fueron a parar los recursos que hacen el monto de diferencia.


Más allá del dicho

Hasta el momento, el Gobierno del Estado no ha transparentado ni hecho público, ningún estudio de impacto ambiental sobre la obra del Metrobús. Más allá de las declaraciones, videos publicitarios y presentaciones de PowerPoint, ni las autoridades estatales, ni las municipales han presentado estudio alguno que avale sus dichos.

En el caso del ayuntamiento de Morelia, el par de dictámenes emitidos por la Secretaría del Medio Ambiente y Sustentabilidad a los que se tuvo acceso, son para autorizar el derribo de árboles y arbustos.

Pese a la obligación de incorporar los estudios de impacto ambiental en los expedientes de los procesos de licitación LO-75-003-07500300 -del uno al seis de este 2026-, en ninguno de ellos aparecen, ni se consigna que hayan existido.

Documentalmente se puede conocer cómo el gobierno municipal de Alfonso Martínez Alcázar, ha sido partícipe de la tala de árboles en Tres Puentes con las autorizaciones para el derribo de al menos 161 árboles y arbustos, ello a través de los dictámenes de la Secretaría del Medio Ambiente y Sustentabilidad 260604-c y 260528-a fechados el pasado cuatro y 23 de junio respectivamente.

En la autorización para el derribo de los 161 árboles y arbustos, están 41 jacarandas, 13 eucaliptos, 17 fresnos, 24 camelinas, un lirio persa y dos magueyes correspondientes a uno de los dos dictámenes. El otro contempla el retiro de 61 ejemplares más.

El dictamen 260604-c  correspondiente a los 100 ejemplares, fechado el 4 de junio, abarca los cadenamientos 1+500 al 7+375 y comprende las estaciones 10 A a 19 A y 10 B a 19 B del Morebús, sobre avenida Francisco I. Madero Poniente, salida a Quiroga.

La autorización fue solicitada por Víctor Hugo Anzorena Navarro, representante de Construcciones Pérez y Gil, S.A. de C.V. En el expediente se establece que los ejemplares se encuentran dentro del área donde se desarrollarán las obras y que, por su ubicación y desarrollo radicular, “obstruyen los trabajos de la obra civil”.

Tras una inspección realizada el 4 de junio, la autoridad municipal valoró los 100 ejemplares y posteriormente emitió dictamen técnico positivo para su derribo.

Entre los ejemplares autorizados existen árboles de dimensiones considerables. El inventario registra eucaliptos de hasta 15 metros de altura, algunos con diámetros de tronco de hasta 1.10 metros, así como fresnos de hasta 12 metros.

Además, el dictamen resulta relevante por las causas bajo las cuales se permite la intervención. La propia Dirección de Normatividad Ambiental establece que no se cumple con supuestos como la obstrucción del paso peatonal y vehicular, la afectación a la iluminación o visibilidad de señalamientos de tránsito ni la restauración de infraestructura y servicios.


En cambio, marca como cumplidos el control de tallas en función de la infraestructura y servicios existentes y las circunstancias determinadas a juicio de la autoridad.

Como medida para resarcir el daño ambiental provocado por los derribos, la empresa deberá entregar al Ayuntamiento 2 mil pinos de la especie Pinus greggii, con una altura mínima de dos metros, sanos y en buen estado.

La compensación equivale a 20 árboles por cada ejemplar autorizado para derribo y los 2 mil pinos serán incorporados al Programa de Reforestación Municipal.

Esta autorización se suma a la correspondiente a los otros 61 ejemplares en otro tramo del proyecto, por lo que los dos dictámenes elevan a 161 el número de árboles y arbustos cuyo derribo ha sido avalado para la construcción del Morebús.

La resolución establece además que el solicitante será responsable de los daños que pudieran sufrir terceros durante los trabajos, así como del retiro de los residuos generados. El incumplimiento de las condiciones puede anular el dictamen y derivar en procedimientos administrativos.

A su vez, la Dirección de Normatividad Ambiental será responsable de vigilar el cumplimiento de las condicionantes y el dictamen tiene vigencia de un año a partir de su firma.


La exigencia

“Ayer hubo una confrontación, si ustedes observan los videos, nosotros caminamos y ellos ya estaban en la postura de ataque. Obviamente, somos más mujeres; eran policías vestidos de civiles, de negro, encapuchados. Les dije: ‘Bueno, es su trabajo, yo lo entiendo; por lo menos no sean cobardes, den la cara’, para saber a quién nos estaban enviando”, narra Claudia Álvarez sobre la noche del jueves.

“Como sociedad, coincidimos en que Morelia requiere un sistema de transporte público moderno y eficiente. Sin embargo, el progreso urbano no puede construirse sobre el colapso ecológico de la ciudad. El derribo indiscriminado de arbolado maduro representa la pérdida de décadas de servicios ambientales irremplazables: purificación del aire, regulación térmica, captación pluvial y hábitat para la biodiversidad local”, señala un posicionamiento público circulado y firmado por “ciudadanos preocupados por la defensa ambiental de Morelia”.


Denuncian, además, que la ciudadanía no fue consultada ni informada previamente sobre los alcances ambientales del trazo de la obra, “lo cual vulnera el derecho a la participación ciudadana en decisiones que afectan directamente la salud pública y el entorno, particularmente en zonas ya vulnerables a inundaciones como Madero Poniente y Tres Puentes”.

Angélica Barrera, de la colonia Félix Ireta, se suma a la protesta en contra del ecocidio. Mientras sostiene una pancarta, comenta al ser entrevistada: “A todas luces vemos que es una obra que no está bien planeada ni planteada, es una obra que conlleva mucho perjuicio a la sociedad y que, por lo tanto, debió haber sido consultada. Tristemente vemos que los gobiernos siguen siendo lo mismo, que anteponen otros intereses a lo que realmente importa y, pues, el cambio climático lo tenemos ya aquí, lo estamos sufriendo y seguimos cometiendo los mismos errores, entonces, no se vale”.

El anuncio sobre la promoción de amparos contra la obra por parte de colonos, activistas y ciudadanos encendió las alarmas en el Gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, porque implicará la intervención del Poder Judicial Federal, que es un terreno que no está bajo su control.

Por ello, a través de la Coordinación de Comunicación Social, el gobierno bedollista procedió a ejercer presión sobre los medios de comunicación para censurar toda información relacionada con las protestas y que sólo se maneje la narrativa del Metrobús como una obra “amigable al medio ambiente”, para lo que las autoridades han desplegado una fuerte campaña publicitaria.

El viernes, representantes de medios de comunicación fueron citados a Casa Michoacán, a un encuentro privado para “explicarles el proyecto” y posicionar la narrativa gubernamental; también se realizó una rueda de prensa en el mismo sentido.

Funcionarios estatales y municipales aseguraron que la construcción del Metrobús en Morelia cuenta con los estudios de impacto ambiental, aunque, una vez más, no fueron entregados o mostrados. También dijeron que existen los permisos necesarios para retirar o reubicar “613 plantas” a lo largo de la ruta de la obra.

En Tres Puentes, aseguraron que sólo se contemplan “153 ejemplares”, de los que 104 permanecerán y “49 serán reubicados” o, de ser necesario, “retirados”, es decir, talados. Dijeron que las estaciones se construirán en las laterales para reducir el impacto y que el puente será convertido en el primero “verde” de la ciudad, con jardines verticales.

A la par de su narrativa, las autoridades continuaron respondiendo con grupos de choque contra los manifestantes. En la madrugada del sábado 22, la escena se repitió, aunque esta vez los elementos de seguridad vestidos de civil fueron más numerosos. Hombres y mujeres vestidos de negro se hicieron presentes una vez más en la obra, mientras los manifestantes formaban vallas humanas para proteger los árboles; algunos incluso se amarraron a ellos a troncos y ramas.

“Sabemos que árboles de más de cien años, que son los que están aquí, no se van a reemplazar con 20 árboles nuevos por cada uno, con 20 árboles juveniles, porque no nos van a entregar los mismos beneficios que nos entregan estos árboles que son seres vivos y son el hogar y el refugio de miles de especies”, señala Nicol Farías, estudiante de la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, quien remata: “No vamos a respirar Morebús, esto que estamos viendo es un ecocidio”.

Deja tu comentario