“Los únicos seres sobre la Madre Tierra desenfrenados en el consumo y la acumulación, somos los humanitos…”
Leopoldo Chassin Ramírez
Palabras y utopías
Repetiremos hasta la extinción los daños que estamos ocasionando a nuestra Madre Tierra gracias a nuestro desenfreno de hiperconsumo-codicia, que al paso que vamos, observamos que las consecuencias sobre la vida están llegando a su límite. Yo ya estoy en los últimos resuellos, pero ¿y los que siguen: árboles, agua, manglares, fauna y los chamacos, etcétera?
En la colaboración pasada, hablamos sobre la vertiginosa velocidad con que han aumentado los incendios forestales y el calentamiento global; hoy hablaremos sobre el agua y su relación con el hiperconsumo-codicia, introyectadas en nosotros por quienes nos controlan en nuestros compulsiones e impulsos.
El agua y el hiperconsumo-codicia-humanitos
Los únicos seres sobre la Madre Tierra desenfrenados en el consumo y la acumulación, somos los humanitos, así lo muestran las cantidades de agua utilizadas para producir los alimentos que convienen a quienes manejan nuestros hábitos de consumo, aquí nos limitaremos a mencionar sólo algunos.
Alimentos.- El aspecto agropecuario es uno de los que más impactan al planeta. Se dice que se usa entre el 70 y 80% de agua para producirlos. Los expertos señalan que para producir 100 gramos de carne se requieren 1,500 litros de agua, (una persona consume 150 litros de agua para sus necesidades diarias), es decir se utilizaron 15,000 litros o 15 metros cúbicos para producir un kilogramo de carne de res. Otras carnes (15.400 litros de agua para producir 1 kilo de ternera; 8.700 litros para 1 kg. de cordero; cerca de 6.000 litros para 1 kg. de cerdo y 4.300 litros para 1 kg. de pollo).
Todos estos productos conllevan el uso de agrotóxicos que contaminan el suelo, las aguas superficiales y subterráneas, es decir un desbarajuste completo.

Autos eléctricos y su paradoja.- ¿Son ecológicos los autos eléctricos?
Expertos dicen que: Para procesar una tonelada de litio, se necesitan 2.3 millones de litros de agua, es decir el equivalente al agua que tiene una alberca olímpica de 25 por 50 metros.
Si observamos que los sitios donde se encuentra y se procesa el litio, son zonas donde el agua es escasa.
Los autos de “energías limpias” son una aberración tecnológica. ¿Sapiens, pendejus?
Turismo.- En los países con vocación turística como el nuestro, se estima que se consumen alrededor de 1,000 litros de agua diariamente por visitante, contra los 150-175 de uso por persona en su casa.
En el año 2020 se tiene un reporte de que en Cancún se hospedaron 6 millones de huéspedes. En Tulúm 1.5 millones, en Bacalar 200 mil, en Calacmul X´Pujil 10 mil. Haga usted la cuenta.
El turismo en México recibe 45 millones de visitantes anuales, lo que implica un requerimiento de agua para satisfacer sus necesidades.
Fracking.- Con la ocurrencia de la Presidencia de la República de querer utilizar el agua para la fractura hidráulica para extraer hidrocarburos del subsuelo, dizque para detener la dependencia de gas de nuestros vecinos del norte -70% del consumo nacional- ¿socios-enemigos-aliados?
¿Se impondrá el fracking abrazando, secando, contaminando a nuestra Madre?
¡Que poca!
¿Son confiables la Ciencia-tecnología (C-T)?
¿Qué tiene que ver la Ciencia-tecnología (C-T) en este asunto del agua-vida?
Pues tal parece que la paradoja del avance de la C-T es contraproducente para el agua-vida. Los males se acrecientan en la medida que “avanzamos” tecnológicamente.
En los últimos 50 años la destrucción de la vida se ha acelerado, los crímenes en contra de madre tierra se multiplican por doquier.
Hemos alterado el ciclo hidrológico y con el comportamiento de las lluvias; es uno de los síntomas que presenta la Madre Tierra.
¿Caminamos en el camino correcto?
¿Estamos ciegos-sordos ante los lamentos de la tierra?
¿Qué nos dicen los expertos?
¿Será que también están ciegos-sordos? Nosotros, los obedientes, los seguimos.
Pesadillas y utopías
Como hemos visto, la distorsión de nuestros deseos desbocados de consumo de baratijas, trapos y nuestros hábitos alimenticios, son responsables de lo que estamos sufriendo con nuestra Madre Tierra.
Quisiera que la humanidad toda, tuviéramos una pesadilla en la que nos sintamos rodeados, inundados hasta en el último rincón de nuestro aposento, con cosas que compramos con ahorros, préstamos, sacrificios, y que para colmo, no las necesitamos. Que estemos sufriendo, sudando por el cambio climático y tuviéramos una sed de náufrago. Y al despertar, lo hagamos con el firme deseo de no volver a repetir los pecados.


