José, hermano del defensor ambiental Rolando Silva Andrade, de la comunidad de Agua Fría, municipio de Hidalgo, fue secuestrado el pasado miércoles
Redacción
El lunes, José Luis Silva Andrade salió de su casa a las ocho de la mañana para investigar un incidente de tala ilegal en su comunidad, Agua Fría, en el municipio de Hidalgo, dijo que volvería para almorzar y ya no regreso.
La organización Front Line Defenders emitió este viernes un reporte dando a conocer la situación. José es hermano del defensor ambiental Rolando Silva Andrade, quien junto a su familia y comunidad venían sufriendo una escalada de amenazas ´por parte de la delincuencia organizada para apoderarse de su territorio.
Conforme a lo reportado por la organización internacional, José salió de su hogar tras escuchar el sonido de motosierras cerca de la comunidad. Ayer jueves, alrededor de las ocho de la mañana, un hombre presuntamente vinculado a un grupo del crimen organizado local llegó a la casa de sus hermanas para informarles que José estaba retenido y que debían ir a «negociar con el jefe». Las amenazas se intensificaron hasta que les dijeron que tendrían que actuar como testigos mientras José firmaba los documentos de transferencia de tierras a su nombre. De lo contrario, lo golpearían y desaparecería.
José es hermano de Rolando Silva, defensor de los derechos humanos y el medio ambiente, quien desde la década de 1980, ha sido uno de los principales líderes comunitarios del lugar ubicado en la región de Los Azufres. Es reconocido por su constante e importante labor en la defensa del bosque, el agua y la tierra contra la tala ilegal y el acaparamiento de tierras por parte de delincuentes que persiguen intereses económicos.
Entre febrero y marzo pasado, la comunidad hizo públicas al menos cuatro amenazas graves dirigidas a Rolando y varios miembros de su familia.
Conforme al recuento de Front Line Defenders, el 25 de febrero, un grupo de cuatro hombres fuertemente armados, presuntamente vinculados a un grupo criminal que opera en Los Azufres, se dirigieron a la casa de los familiares de Rolando, los amenazaron directamente: “Díganle a Rolando que nos entregue la tierra porque nos la vamos a llevar. Si no lo hace, iremos a por él”.
Para el cuatro de marzo, cuatro hombres armados regresaron a la comunidad de Agua Fría y preguntaron por qué el defensor de derechos humanos no se había presentado ante ellos. Le dejaron un número de teléfono e instrucciones para que llamara de inmediato y le dijeron: “Ahora no solo nos lo vamos a llevar; el delito es más grave”.
Ese mismo mes, el día 16, Reyna Coello Castro, defensora de los derechos humanos y pareja de Rolando, recibió varias llamadas de un familiar. Le contaron que tres hombres armados los habían visitado, amenazando a la comunidad y exigiendo que les entregaran las tierras, o de lo contrario «detendrían a los habitantes de la comunidad». Para el 18 de marzo, tres hombres fuertemente armados entraron a la comunidad, intimidando a los miembros de la comunidad en un intento de obligarlos a firmar documentos que transferían la propiedad de las tierras de la comunidad a dichos hombres.
La comunidad ha presentado varias denuncias formales ante la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos (FEMDH) y la Fiscalía Especializada en Delitos contra el Crimen Organizado (FEMDO) en relación con las amenazas recibidas en febrero y marzo, así como solicitando que el defensor de derechos humanos Rolando Silva Andrade, su familia y la comunidad de Agua Fría sean incluidos en el Mecanismo Nacional de Protección para Defensores de Derechos Humanos y Periodistas. Sin embargo, hasta la fecha no han recibido respuesta alguna sobre los incidentes denunciados, ni información actualizada sobre el avance de la investigación, reporta la organización internacional.

