Regla de Tres

En el mundial, las otras voces


Frente a la exigencia social de maestros, buscadoras y colectivos detonada por el campeonato, el Estado mexicano ha decidido responder a punta de granaderos

El Mundial de la FIFA 2026 se ha convertido en el principal foco de la protesta social en México, donde colectivos y organizaciones buscan visibilizar en la vitrina internacional problemáticas que aquejan al país. Las manifestaciones se han intensificado tanto en la capital de la República, como al interior del país frente a la inauguración del torneo este 11 de junio. Los bloqueos, marchas y plantones reflejan un profundo descontento popular frente al esfuerzo gubernamental para albergar el torneo que contrasta con el que emplea para solucionar las problemáticas nacionales.

En este contexto, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), es uno de los frentes de mayor presión para el Estado Mexicano, esto mediante un plantón masivo desde el pasado 25 de mayo en torno el Zócalo de la Ciudad de México, lo que ha colapsado la logística del FIFA Fan Fest instalado en la Plaza de la Constitución que se encuentra resguardada por un cerco de vallas metálicas. Bajo la consigna “si no hay solución, no rodará el balón”, los maestros exigen la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y aumentos salariales dignos, sus acciones han incluido el retiro de decoraciones mundialistas oficiales en Paseo de la Reforma y bloqueos en vialidades estratégicas como el Anillo Periférico Sur.

El despliegue de fuerzas de seguridad -principalmente en la capital de la República- frente a las movilizaciones, así como las declaraciones de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, desestimando la legitimidad de la exigencia, se asemejan a  las posturas asumidas en 1970 y 1986 -en que México también fue sede mundialista- por los mandatarios priistas Gustavo Díaz Ordaz y Miguel de la Madrid Hurtado, cuando el reclamo popular también se hizo presente para visibilizar los problemas que aquejaban a la nación.

Los colectivos de familiares de personas desaparecidas y las madres buscadoras encabezan las voces más potentes en torno al campeonato que México coorganiza con Estados Unidos y Canadá. Los 13 partidos previstos en tierras mexicanas se desarrollarán en la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, entidades donde la exigencia social ha mostrado su mayor intensidad.

Estas agrupaciones se han movilizado a nivel estatal y federal para evidenciar la grave crisis humanitaria del país, en la Ciudad de México, las familias han realizado vallas humanas en los accesos del Estadio Azteca y “cascaritas” de fútbol a manera de protesta.

Desde semanas atrás, el reclamo popular frente a la crisis de desapariciones se ha hecho notar mediante el uso de camisetas de la selección mexicana y álbumes con los rostros de las víctimas, recordando que mientras en los estadios se disputa el triunfo, en el territorio nacional se busca a los desaparecidos. En Guadalajara, colectivos locales han realizado pegas masivas de fichas de búsqueda en avenidas principales para romper la narrativa festiva oficial y exigir justicia por los desaparecidos de la entidad.

Por su parte, la organización Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL) denunció al gobierno estatal por cometer “una grave ofensa contra las víctimas y sus familias”. De acuerdo con el colectivo, las autoridades intentaron ocultar las fichas de búsqueda colocando maceteros gigantes en la Plaza de las y los Desaparecidos, acción que consideran una clara muestra de desprecio oficial ante la crisis.

Días antes arrancó la campaña “La pelota vuelve a casa, ¿y ellos cuándo?”, diseñada para visibilizar la crisis de desapariciones que ya acumula más de 130 mil víctimas conforme a la estadística oficial.

La caminata realizada la noche de ayer en la Ciudad de México por madres buscadoras, familiares y colectivos participantes en la velada por las personas desaparecidas dejó un mensaje contundente. Los manifestantes rompieron de manera pacífica la valla humana que pretendía detener su marcha en vísperas del arranque de la Copa, aunque más adelante su avance fue frenado por un cerco de granaderos.

Lamentaron que la postura del gobierno mexicano y de Claudia Sheinbaum sea de descalificación a organismos internacionales “que han señalado puntualmente la gravedad de esta crisis; y se enfoque a su vez en la minimización, así como en deslegitimar nuestras acciones de protesta social. En su lugar, debería preguntarse por qué siguen saliendo a las calles las familias de personas desaparecidas si su equipo dice que está atendiendo la problemática y si ha impulsado reformas legislativas que supuestamente atienden la crisis. Esa reflexión quizás le permitiría ver más allá de una realidad fabricaba y politizada. Hemos salido a las calles desde los 70´s a gritar ‘¿dónde están?’ y lo seguiremos haciendo hasta que nos regresen a nuestros familiares y sancionen penalmente a los responsables. No se trata de provocaciones, ni de proyectar al exterior ninguna imagen falsa, es la realidad que nos rebasa”.

Pidieron empatía y respeto a los aficionados extranjeros que visitan el país: “No pretendemos arruinar su fiesta; al contrario, esperamos que puedan disfrutar de los partidos. A nuestros seres queridos también les gustaba el fútbol y hoy no están aquí para presenciar la Copa. Lo único que les pedimos es que sean conscientes de la realidad social, apoyando la búsqueda y la exigencia de que nuestros familiares regresen a casa”.

A la par, los colectivos urbanos denuncian los severos impactos de la Copa del Mundo en la vivienda y los servicios públicos de las tres sedes nacionales. La denominada “Asamblea Antimundialista” en la capital, junto con activistas en Jalisco, acusó gentrificación, desalojos forzados y una “limpieza social” aplicada para retirar a personas sin hogar y trabajadoras sexuales de las zonas turísticas.

En Nuevo León, el frente “Monterrey Fuera de Lugar” y el colectivo “Pueblo Bicicletero” realizaron rodadas masivas bajo la consigna “mucho mundial y poco derecho a la ciudad”, rechazando el aumento a las tarifas del transporte y reclamando que el presupuesto público debió invertirse en solucionar la escasez crónica de agua.

El espacio OSC, conformado por 13 organizaciones nacionales y acompañado por Brigadas de Paz Internacional, lanzó la campaña “Futbol con memoria” para reivindicar la memoria de quienes han sido víctimas de violencia por ejercer sus derechos a defender derechos y a la libertad de expresión, visibilizar su labor y reconocer su aporte fundamental a la vida democrática.

En el marco del Mundial de Fútbol, la campaña busca “colocar en la conversación pública una realidad que con frecuencia permanece fuera de los reflectores: los riesgos que enfrentan quienes defienden derechos humanos e informan a la sociedad. Mientras millones de personas en todo el mundo centran su atención en el evento deportivo más importante del planeta, en México persisten graves desafíos en materia de protección, acceso a la justicia y combate a la impunidad. Recordar que, en el pasado, mientras los ojos del mundo estaban atentos al balón, periodistas y personas defensoras de derechos humanos han sido asesinados”.

A las protestas se suma el rechazo de pensionados de Pemex, trabajadores del Poder Judicial, del sector salud y transportistas ante la falta de insumos médicos e inseguridad vial mientras se destinan millonarios presupuestos a los estadios.

En respuesta, las autoridades implementaron el “Plan Kukulkan”, desplegando miles de elementos de seguridad en la Ciudad de México para blindar vialidades y al Estadio Azteca. Operativos similares de contención policial se replican en las inmediaciones del Estadio Akron en Jalisco y del Estadio BBVA en Nuevo León.

Y en Michoacán

El Comité de Familiares de Personas Detenidas Desaparecidas en México (COFADDEM) “Alzando voces”, emitió un posicionamiento en el que señala que la desaparición de personas no puede quedar relegada por las agendas del entretenimiento o los intereses económicos. “Mientras miles de familias recorren caminos, oficinas, fiscalías y territorios en búsqueda de sus seres queridos, la deuda del Estado sigue vigente.

“No cuestionamos la alegría colectiva que genera el deporte; cuestionamos la normalización de una realidad donde se celebran grandes eventos mientras persisten la impunidad, la ausencia de verdad y la falta de respuestas para quienes buscan”, refiere.

Yulissa Pelayo, hija del profesor y ambientalista José Gabriel Pelayo Zalgado, difundiría una imagen de su padre con la playera de la selección mexicana, acompañada del mensaje: “Mientras celebran el Mundial, nosotros seguimos resistiendo y jugando el partido más difícil: encontrarte. Porque para nuestra familia, la copa más importante sigue siendo encontrar a Pelayo”.

Para este jueves se ha convocado frente a Palacio de Gobierno, a dos retas, una a las once de la mañana en donde también se prevé realizar “pintas antifascistas”, y la otra a las 12:30 horas por las personas desaparecidas.

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