Regla de Tres

Yarabí premia lealtades con presea: académicos

La entrega de reconocimiento a Miguel López Miranda, “para legitimar a personajes cuya gestión pública ha estado marcada por la sombra de la ilegalidad”

Sectores de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), reprobaron el otorgamiento desde la Rectoría que encabeza Yarabí Ávila González, de la presea Legado Nicolaita a Miguel López Miranda, ligado a la administración del ex rector Salvador Jara Guerrero como secretario administrativo y como su secretario de Finanzas en el efímero gobierno impuesto por el gobierno federal a través del denominado popularmente «Virrey» Alfredo Castillo Cervantes.

López Miranda, refieren sectores de la academia y sindicales, fue señalado como presunto responsable de desvío de recursos universitarios a una empresa de su propiedad, al igual que habría sido inhabilitado por “faltas administrativas” en la administración estatal.

En un documento, expresiones internas de la academia y sindicales consideran “inaceptable que una institución con la historia y el prestigio de la Universidad Michoacana sea utilizada como plataforma para legitimar a personajes cuya gestión pública ha estado marcada por la sombra de la ilegalidad.

“​En la memoria colectiva y (es) de conocimiento público que Miguel López Miranda enfrentó acusaciones graves en el año 2019 por peculado y malversación de fondos durante su desempeño como secretario de Finanzas en la administración de Salvador Jara Guerrero. Resulta pertinente recordar que la llegada de Jara Guerrero a la gubernatura fue producto de una imposición política -orquestada por Alfredo Castillo Cervantes-, sin haber concluido su mandato como rector, marcando un precedente de desinstitucionalización que hoy parece querer perpetuarse”, indica el posicionamiento.

López Miranda, actuaciones bajo sospecha.

“No es casualidad que, en ese mismo periodo, figuras que hoy ostentan el poder en la Universidad, como la actual rectora Yarabí Ávila González y Rosa María de la Torre Torres, desempeñaran funciones legislativas desde las cuales se gestaron recortes presupuestales que han lacerado gravemente la operatividad y el bienestar de la comunidad universitaria”. Cabe señalar que la actual rectora formó parte del área administrativa en el rectorado de Jara Guerrero, nombrado funcionario en la Secretaría de Educación Pública luego de su designación como gobernador sustituto (2014-2015) entre los vaivenes de la administración de Fausto Vallejo y las manifestaciones de autodefensas por el hartazgo ante los altos índices de criminalidad en el estado con la complicidad de autoridades, como se demostró sobre este periodo de alta inestabilidad en el estado.

“​La entrega de esta distinción no es más que una maniobra de autopromoción y una estrategia de control institucional. Estamos ante el secuestro de la UMSNH por un grupo que carece de la calidad moral y ética que nuestra institución requiere. Mientras la comunidad universitaria es sometida a un sistema autoritario, negligente y con una gestión administrativa opaca, las autoridades actuales insisten en utilizar los reflectores para alimentar un egocentrismo que solo sirve para encubrir sus propias deficiencias y cuestionables resultados”, refiere el documento.

Imagen difundida por el SUEUM

La UMSNH, un circo

«Resulta inverosímil creer que nuestra máxima casa de estudios esté convertida en un circo y se entreguen reconocimientos a personas que la dejaron hundida y robaron financieramente», señaló por su parte el secretario general del Sindicato Único de Empleados de Universidad Michoacana (SUEUM), Eduardo Tena Flores.

«El personaje dice que se dedicó a trabajar, cuando su gestión pública, tanto en la Universidad Michoacana fueron marcadas por la sombra de la ilegalidad».

En un comunicado del área de Prensa del SUEUM el dirigente señala que “desde la entrada de Salvador Jara Guerrero a la Rectoría nicolaita, la oscuridad llegó a la máxima casa de estudios de Michoacán, tres años y medio de su rectorado bastaron para hundir a la institución que enfrentó tres huelgas y aumentó el déficit presupuestal de la Universidad Michoacana a un monto superior a los mil 116 millones de pesos, siendo que la ex rectora Silvia Figueroa Zamudio lo había dejado en 117 millones de pesos”.

El paso de Lopez Miranda por la secretaría administrativa, de acuerdo con el líder, “fue aberrante, ahí empezó el golpeteo al sindicalismo y el ataque a los salarios de los trabajadores; a pesar de que hubo Investigaciones, denuncias y protestas en las que incluso una auditoría hecha a Miguel López Miranda, quién también ocupó el cargo de director de la Facultad de Contaduría, revelan que Jara validó actos administrativos ilegales, entre ellos el presunto desvío de recursos a través de su empresa de outsourcing Servicios Educacionales López, Sociedad de Responsabilidad Limitada; ignoró también los resultados del estudio fiscalizador, mantuvo en el cargo a ese colaborador y tras su nombramiento como gobernador sustituto, lo designó secretario técnico del despacho del Ejecutivo y Jara Guerrero se mantuvo impune».

Tena Flores recuerda que “en 2019 se conoció que Lopez Miranda  recibió una condena de una inhabilitación de ocho años y multa de 572 millones 15 mil pesos por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa y de Trabajo del Décimo primer Circuito en Morelia, los cuales determinaron que cometió falta administrativa cuando se desempeñaba como secretario de Finanzas y Administración de Michoacán.

​No es casualidad que, en ese mismo periodo, figuras que hoy ostentan el poder en la universidad, como la actual rectora Yarabí Ávila González y Rosa María de la Torre desempeñaran funciones legislativas desde las cuales se gestaron recortes presupuestales que han lacerado gravemente la operatividad y el bienestar de la comunidad universitaria”.

Deja tu comentario