Como ajeno a la realidad que ha caracterizado su administración, fue considerado el mensaje de la rectora de la Universidad Michoacana en encuentro sobre democracia
Raúl López Téllez
El mensaje de la rectora Yarabí Ávila González, durante la inauguración del seminario “Justicia Electoral Cercana: Diálogos sobre nuestra democracia”, organizado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la ANUIES “no fue un discurso democrático, fue la puesta en escena de un cinismo que prostituye el lenguaje y la universidad”, consideró el Observatorio Universitario Nicolaita (OUN).
El 21 de mayo, en la inauguración del evento, la rectora de la UMSNH y ex secretaria de Educación -ambos cargos en los que fue designada directamente por el gobernador morenista Alfredo Ramírez Bedolla-, señaló que “la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo abre hoy sus puertas para que el pensamiento crítico y el diálogo democrático encuentren cobijo, rigor y aliento, este recinto y su comunidad constituyen el corazón intelectual de Michoacán, latiendo con la memoria de quienes forjaron la nación con la esperanza de quienes la transformarán”.
De acuerdo con la versión que difundió el área de Prensa de la Universidad Michoacana, la rectora señaló que “el elegir a la UMSNH como sede de este encuentro de perspectivas e instituciones (…) tienen como común convicción el que la democracia se consolida con el diálogo y sobre todo en el ejercicio cotidiano de los derechos. El evento que el día de hoy inauguramos es en sí mismo una afirmación democrática, hablar de justicia electoral en una universidad pública es reconocer que la academia tiene una gran responsabilidad cívica que va más allá de los muros del aula”.
Ávila calificó a las universidades como “laboratorio de convivencia democrática, en donde se aprende a debatir, alimentar y a perder discusiones y a ganar razones con generosidad y con respeto”.
De acuerdo a la versión, la funcionaria sostuvo que “en momentos en donde hay polarización, se tiende a reducir la conversación pública en trincheras, ´las universidades tenemos la obligación de hacer espacios de encuentro, no de neutralidad sino de una objetividad comprometida con la verdad, con la justicia y con los Derechos Humanos, ese es el espíritu con el que la Universidad Michoacana participa hoy, en este diálogo´”.

Rectorado, ajeno a la tolerancia y a la crítica
En un documento, el Observatorio integrado por académicos e investigadores de varias facultades de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, señala que la participación de la representante de la Casa de Hidalgo al aludir a democracia, tolerancia, libertad de expression y pensamiento crítico, se oponen a lo que ha sido su administración en tres años y medio de rectorado: “dominada por actitudes autoritarias, coercitivas y revanchistas”, y cita como ejemplo el asedio de Ávila al Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales (Ininee).
El acoso a dicha dependencia, es “por el único pecado de haber osado criticar decisiones sobre el destino de recursos etiquetados; su directora ha sido confinada a un ostracismo aberrante, privada de condiciones mínimas para ejercer su cargo, en una muestra de mezquindad que avergonzaría a cualquier administración que se pretenda democrática; y sus investigadores han sido excluidos de diversos programas de estímulos y dificultado su acceso al SNI al retrasarles diversos trámites que debían ser realizados por autoridades bajo la órbita de la Rectoría”, plantea el posicionamiento.
Aluden por igual a un evento que organizaba el Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), gremio que recién levantó la huelga en la institución y entre cuya dirigencia y la rectora se mantiene un discurso de confrontación. El 22 de mayo, “se iba a realizar el acto correspondiente al Día del Empleado Universitario, pero la misma funcionaria que proclamaba desde el estrado la necesidad de ´garantizar espacios seguros para la discusión pública´ y ´procesar el conflicto mediante el diálogo´, ha negado a los trabajadores universitarios el uso de las instalaciones para la celebración de su fecha. Un acto de intolerancia real, de mezquindad penosa, que exhibe con crudeza lo que realmente es su administración, no un espacio de encuentro, como dijo, sino un territorio de control, de castigo a la disidencia y de exclusión de quienes no se pliegan a su voluntad”.

De acuerdo con el OUN, “la rectora, al pronunciar esas palabras ante un auditorio compuesto por personas que provienen de muchas partes del país, no cometió simplemente un desliz, sino que realizó un acto de profunda irresponsabilidad intelectual y moral. Dijo defender la libertad de cátedra mientras ha perseguido a quien piensa distinto. Dijo defender el disenso mientras ha castigado a diversas dependencias y sus autoridades por disentir. Dijo defender el diálogo mientras ha negado espacios a los trabajadores académicos, administrativos y manuales. Y lo hizo sin el menor rubor, con un descaro que revela que ya no le importa ni siquiera la apariencia de coherencia. Es la cima del cinismo cuando ya no se tiene la mínima vergüenza de la total incongruencia. Y ese cinismo, ejercido desde la rectoría de una institución como la Universidad Michoacana, no debería ser solo un escándalo, sino que constituye un atentado contra la verdad, contra la palabra, contra la universidad misma.”
En su postura, los académicos señalan que “si algo hace posible que este cinismo prospere y se reproduzca sin costos, es la prácticamente nula reacción pública de indignación por parte de la mayoría de los universitarios. ¿Dónde estaban las voces de quienes presenciaron ese discurso? ¿Dónde el escándalo de los medios de comunicación? ¿Dónde el rechazo de los miembros de otras instituciones de educación superior presentes en el evento? La nota del portal de noticias (que, como es sabido, no se caracteriza por su vena crítica ni su autonomía editorial) apareció como una más, sin que las aguas se salieran de su cauce.”
Fotografía de portada: Académicos critican vacíos en el discurso institucional de un rectorado que «ha perseguido a quien piensa distinto». En la imagen, lemas en pasillos de Ciudad Universitaria.


1 comentarios
Jajaja eso de la democracia en la Universidad Michoacana quién sabe con qué se come… Qué buen chiste!!!