Acosados por el Cartel Jalisco Nueva Generación y ante la pasividad y respuestas tardías de autoridades, comunidades se manifestarán este lunes en Morelia
Raúl López Téllez
Ataques e intentos de intervención del crimen organizado que no han cesado, han obligado a comunidades indígenas a tomar medidas preventivas y a mantenerse bajo una alerta permanente.
Atender las demandas en materia de seguridad, petición para los gobiernos federal u estatal, siguen sin ser escuchadas para las autoridades tradicionales de las comunidades indígenas, tanto purépechas como nahuas.
Apenas se habían generado los hechos cruentos en Acachuén (el 6 de mayo) y en Sevina (el 17 de mayo), con la muerte de cuatro comuneros y elementos de la Ronda Comunitaria o Kuaricha, los ataques se extendieron hasta la Sierra Costa los días 19 y 21 de mayo a la comunidad nahua de Ostula, donde la ronda comunitaria logró tras varias horas de enfrentamiento el repliegue de los criminales, mismo que alcanzó los linderos de otra zona intensamente asediada, Coahuayula, en el municipio de Chinicuila.
Mientras esto pasaba, con una reacción tardía, el presunto blindaje en Sevina y –, el gobierno estatal respondía con un comunicado luego de los hechos, sin un solo detenido o presunto responsable a la vista en esos días, donde en redes sociales fue criticado el que el gobernador morenista de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, exhibía su sonrisa en un festejo para celebrar el onomástico de Fausto Vallejo Figueroa. “La mafia en el poder celebra y la Meseta arde”, escribió alguien sobre la imagen del festejado rodeado de ex gobernadores priístas y el alcalde de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar.


No abrir a desconocidos
Desde el 18 de mayo, la comunidad de Arantepacua declaró estado de alerta comunitaria. De acuerdo con el Consejo de Seguridad Comunal Kuaricha, se informó a la población sobre medidas “extraordinarias” por “hechos de inseguridad registrados en zonas cercanas”.
Entre las medidas se encuentran la restricción de circulación nocturna al igual que transitar por calles y zonas comunes “después de las 10:00 de la noche, salvo emergencias médicas o personal de seguridad”; salir de la comunidad únicamente para asuntos necesarios y evitar desplazamientos después de las 18:00 horas; mantener los accesos a la comunidad cerrados, reportar actividades sospechosas e incluso “no abrir puertas a desconocidos durante la noche”.
Los de Arantepacua llamaron también “a mantenerse pendiente de los avisos oficiales emitidos mediante Facebook, WhatsApp y posibles campanadas de alerta comunitaria; la seguridad es responsabilidad de todos. Actuemos con prevención, no con temor”.
El 19 de mayo, la Comunidad Indígena de Santa María Ostula, municipio de Aquila, -con 42 comuneros asesinados y 5 desaparecidos en los últimos años-, anunció en sus redes sociales un ataque “a las nueve de la mañana en punto” contra la encargatura de la Cofradía “por un comando fuertemente armado perteneciente al Cartel Jalisco Nueva Generación”.
Dicho ataque, informó la comunidad, “fue repelido mediante el despliegue de nuestra Guardia Comunal, que durante casi una hora enfrentó el fuego de los delincuentes hasta lograr el repliegue de éstos, quienes continuaron disparando sus armas ya fuera del perímetro comunal en las proximidades del poblado de Coahuayula, municipio de Chinicuila, Michoacán.

“Los acontecimientos arriba señalados obligaron a evacuar las escuelas de la encargatura y a que la población civil buscara refugio en lugares seguros, alterándose de este modo la normalidad de la jornada y produciéndose terror en la zona. Afortunadamente no hubo muertes ni daños que lamentar.
“Desde hace varios años y en diversas ocasiones, como en su momento lo hemos denunciado, la encargatura de la Cofradía de Ostula ha sufrido violentos ataques por parte del CJNG, incluidos intensos bombardeos con drones y explosivos, que han obligado a suspender las clases y las actividades laborales por varias semanas; a dichos embates se han sumado otros ataques por parte del mencionado cártel en la comunidad indígena de El Coire, en la zona norte del municipio de Aquila y en los municipios vecinos de Coahuayana y Chinicuila, los cuales han provocado decenas de personas asesinadas, desaparecidas y heridas.
“Exigimos a los tres niveles de gobierno que se pongan a trabajar y cumplan con la obligación de brindar paz y seguridad a toda la población. En particular le hacemos un llamado al gobierno federal para que deje de reunirse con artistas y mejor atienda la grave situación de violencia se que vive en nuestras comunidades indígenas. Exigimos el total desmantelamiento de las organizaciones criminales que intentan a toda costa despojarnos de nuestro territorio.”
El 21 de mayo, de nueva cuenta Ostula informó que “alrededor de las 6:20 am, nuevamente nuestra encargatura de La Cofradía está siendo fuertemente atacada por el Cártel Jalisco Nueva Generación. Nuestra Guardia Comunal está intentando replegar a estos criminales y la población está resguardada. En el video puede escucharse el ataque. Exigimos a las autoridades correspondientes poner fin a esta guerra contra los pueblos originarios”.

Gobierno, cómplice de carteles
Este sábado 23 de mayo, Acachuén -en el municipio de Chilchota, en la Cañada de los Once Pueblos-, anunció el cierre de sus accesos, “por incumplimiento del gobierno a sus demandas” respecto a incrementar medidas de seguridad y detener a cabecillas del crimen organizado que operan en la región.
Desde los primeros días de la semana que concluye, Sevina -en el municipio de Nahuatzen-, convocó a una movilización para este lunes 25 de mayo en Morelia.
“Ante la crisis de derechos humanos y de inseguridad que se vive en la entidad, la Comunidad Indígena de Santa María Sevina y el Consejo Supremo Indígena de Michoacán #CSIM convocan a la Movilización Estatal por la Seguridad, por la Paz, por la Justicia y por la Vida, el próximo lunes 25 de mayo de 2026 a las 09:00 horas, mediante la toma de Casa de Gobierno Michoacán (Calle Periférico Paseo de la República #1500, Col Alberto Oviedo Mota)”, replicó el Consejo Supremo Indígena de Michoacán en apoyo a las comunidades.
En un comunicado del 18 de mayo, a raíz de la agresión a Sevina, el CSIM recordó en un comunicado que “este es el segundo ataque del crimen organizado en contra de la comunidad de Sevina; el anterior ocurrió el 11 de marzo de 2025, cuando un grupo armado ingresó a la comunidad, agredió a elementos de la guardia comunal, destruyó cámaras de vigilancia y amenazó a las autoridades tradicionales.
“Desde ese entonces, el Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, se comprometió a cumplir con su obligación constitucional de brindar seguridad en la región y establecer, con el concurso de la federación, una Base de Operaciones Interinstitucionales. Sin embargo, nunca cumplió los compromisos minutados con las comunidades de la región y con el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), exhibiendo lo que muchas y muchos hemos observado desde hace años: la completa complicidad de su gobierno con los cárteles criminales de todo signo y de manera preponderante con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)”.
En los dos últimos años, refiere el CSIM, “las comunidades indígenas de Michoacán, tanto en la región purépecha como en la costa nahua, han sufrido decenas de incursiones armadas, incluidos ataques con drones y explosivos, en contra de la población civil, de instalaciones de todo tipo, de autoridades comunitarias y de los cuerpos de seguridad tradicionales.”
Hasta el momento y bajo estos escenarios, tanto las demandas planteadas y reiteradas de las comunidades, de que se instalen bases permanentes con autoridades del estado, federales y comunitarias, permanecen sin efecto ante las autoridades, al igual que el llamado del Frente por la Autonomía de Concejos y Comunidades Indígenas, de instalar una mesa permanente con las comunidades indígenas para atender sus reclamos y sus necesidades en materia de inseguridad.


