Con el dictamen definitivo de puertas cerradas por la huelga del SUEUM, aumenta la presión hacia la administración de Yarabí Ávila González
Raúl López Téllez
Con la resolución de juzgado federal sobre la suspensión definitiva de la modalidad de puertas abiertas que solicitó la Rectoría, este miércoles finalmente la huelga de los empleados en la Universidad Michoacana se concreta de puertas cerradas, modalidad con la que inició el pasado 20 de abril.
A casi dos semanas de iniciado el paro laboral del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), el anunció se dio de nueva cuenta entre mensajes confusos de la Rectoría que encabeza Yarabí Ávila González, donde los comunicados aludían a un retorno de actividades y aunque las mismas se reanudaron parcialmente a la espera de los dictámenes definitivos, fue hasta este mediodía que los alumnos en preparatorias y algunas facultades fueron notificados de que las banderas rojinegras se volverían a colocar en los accesos de los inmuebles tras confirmarse la decisión de los magistrados.
De acuerdo con el dirigente del SUEUM, Eduardo Tena Flores, “la decisión de los tribunales ya es pública y por tanto se procederá al cierre de las puertas”, al igual que comentó que “la administración universitaria ha intentado recurrentemente la vía de la inexistencia del movimiento”, planteando incluso ahora un recuento de los trabajadores en paro. No obstante, según el dirigente, “los recientes resolutivos de los magistrados han otorgado claridad sobre el derecho constitucional a la huelga. Los tribunales han validado que las violaciones contractuales y la falta de cumplimiento en los pagos de prestaciones no son meras percepciones, sino hechos que facultan la resistencia sindical».

En los últimos días, un mayor número de estudiantes se han manifestado a favor de la huelga de los empleados y en rechazo a la modalidad virtual que quiso instrumentar la Rectoría desde el inicio del conflicto, aún y con la impugnación de docentes hacia la medida, lo que cierra más la presión hacia la rectora Yarabí Ávila González, quien se mantiene sin reanudar negociaciones con los huelguistas que le reclaman en dos revisiones contractuales la reparación de violaciones en pagos de prestaciones desde el 2018.
La tensión que vive la administración central, se hizo notar en el mismo equipo de la ex diputada priísta, con la renuncia de quien ocupaba la secretaría general de la institución hasta ayer martes, Javier Cervantes Rodríguez, el cual fue sustituido por Edgar Hugo Rojas Figueroa, en tanto que el gobierno estatal, a través de la Secretaría de Gobierno, se ofreció a ser mediadora para destrabar el conflicto y empezar las negociaciones, mismas que se mantienen rotas desde antes del estallido de huelga y donde los ofrecimientos de la autoridad universitaria se concretan en un 4 por ciento de incremento salarial y solo 1 por ciento en prestaciones.
La rectora ha optado por el cabildeo en medios de circulación nacional, como ya ocurrió con un texto con su firma en Proceso y una entrevista en SDP Noticias, antes que por informar a la comunidad directamente a través de su área de Prensa, la cual incluso no señala en sus comunicados por su nombre al SUEUM y se refiere en términos general solamente a la huelga como “paro de labores”, sin dar a conocer cuál es la postura oficial, institucional, respecto a los reclamos sindicales y la interrupción de actividades académicas, lo que para catedráticos y sindicalistas es un presunto intento por desinformar.

Esta táctica, sin embargo, ha sido también criticada por estudiantes, quienes en redes sociales y en manifiestos hacen notar la falta de claridad en los señalamientos de la autoridad central.
Este miércoles, integrantes del Comité Legado Vindicación -integrado por deudos de docentes fallecidos y jubilados de la Universidad Michoacana-, aludieron a la posibilidad de que Congreso local llame a comparecer a Ávila González, luego que finalmente los diputados accedieron a recibirlos y a quienes sistemáticamente ha ignorado la rectora, sin recibirlos y con la negativa a reconocer y cubrir pagos de marcha y seguros de vida que se adeudan desde el 2018.
Por su parte, los sindicatos de Profesores (SPUM), y de Trabajadores de la Universidad Michoacana (Stumich), se manifestaron de manera conjunta en una rueda de prensa porque el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla “saque las manos de la Universidad”, lo que fue criticado por expresiones sindicales de académicos como una postura a favor de la rectora, ya que en el caso de su dirigente Ramiro Silva fue criticado por no ponerse del lado de los académicos en la defensa de sus derechos y pagos pendientes, postergando incluso una huelga mandatada por la mayoría de docentes, en tanto que la segunda organización es acusada de ser un “sindicato blanco”, que no detenta el contrato Colectivo de Trabajo y que fue impulsado por el anterior rector Raúl Cárdenas Navarro para contrarrestar la negativa del SUEUM a la reforma al Régimen de Pensiones y Jubilaciones.
También la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), se manifestó en defensa de la rectora, al exhortar en un comunicado “a respetar la autonomía y la institucionalidad de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo”, tras reprobar “los recientes amagos de algunos diputados locales, quienes amenazan con iniciar un recurso en contra de la UMSNH por el supuesto incumplimiento en la actualización de sus normas para la renovación de sus autoridades”, en alusión al llamado del diputado presidente de la Mesa Directiva, Baltazar Gaona, al conminar a la institución a que cumpla con la integración de la figura prevista en la reforma de la Ley Orgánica sobre la elección del rector o rectora, prevista para enero de3l 2027.
Fotografía de portada: Seccionales del SPUM al igual que expresiones estudiantiles, han manifestado su apoyo a la huelga del SUEUM.

