“Este nuevo EP marca un punto de madurez para el crew. Pero para entenderlo hay que regresar al origen”
José Alfredo Barriga Juárez
MeloManía
En ciudades donde la música crece lejos del radar mediático, los proyectos se construyen distinto: sin industria, sin reflectores y muchas veces sin permiso. En León, una ciudad con un alto índice de violencia, donde la cultura urbana se ha institucionalizado para fines publicitarios de la política, existen artistas que se resisten a caer en esas trampas y después de una jornada laboral en una fábrica de pespunte o una imprenta, regresan a sus habitaciones, destapan una chela y se sumergen en un océano sonoro para traer de vuelta a la superficie, los mejores sonidos.
En ese contexto emerge Da Roots Life Project, un ejemplo de genios perdidos en los años noventa. Viven el hip hop de una manera poco común: Beatmakers, DJs, MCs, filmmakers y heads de cultura urbana que entienden el proyecto como una extensión de su identidad. Y lo mejor de ello, es que he tenido la oportunidad de compartir época, barrio y un par de onzas con ellos en el barrio de San Juan Bosco.
Desde que supe que estrenarían EP los contacté para entablar una historia que nosotros, los melómanos, los heads, conocemos a la perfección. Sin embargo, no quería dejar pasar la oportunidad de que ustedes, lectores de gustos inamovibles, se perdieran la oportunidad de conocerlos.
Este nuevo EP marca un punto de madurez para el crew. Pero para entenderlo hay que regresar al origen.
Las raíces: graffiti, crews y la necesidad de crear
La historia de DRLP comienza antes de que el nombre existiera: “Esto nace hace años con un crew de graffiti llamado Roots Life, o RL’s”, cuenta Suppa, una de las voces centrales del proyecto. “Todo empezó en la ciudad, en las calles, pintando y viviendo el hip hop”.
Durante años la dinámica fue orgánica: música, graffiti, jams y conexiones entre artistas de la escena local. El proyecto empezó a tomar forma alrededor de 2015, cuando varios integrantes comenzaron a colaborar en beattapes, EPs, sencillos y visuales, además de presentaciones en vivo.
El punto de quiebre llegó en 2022, cuando surgió una oportunidad importante para presentarse en un evento donde participaba el colectivo Rial Guawanko. Ese día, una circunstancia inesperada cambió el rumbo del proyecto.
“Joint tuvo un percance y no pudo acompañarme al show”, recuerda Suppa. “Entonces le pedí a mi carnal DNR que me tirara segunda. Sentí que teníamos que estar al pedo, y solo hubiera sido muy difícil”.
DNR no era un desconocido. Era familia —literalmente— y también un viejo compañero de cultura. Ambos habían participado durante años en rap y graffiti con el crew YnstrumentKlan. La química en ese show fue inmediata. “Después de ese evento lo invité a seguir trabajando conmigo”.
Poco después se sumaron otras piezas que ya orbitaban alrededor del proyecto. El colectivo terminó de consolidarse en agosto de 2023, durante un proyecto realizado junto a Monreal Tattoo. Ese día se reunieron todos los involucrados y el proyecto finalmente tomó nombre: DRLP — Da Roots Life Project conformado por Joint (beatmaker, diseñador y productor); DNR (MC, beatmaker, diseñador y enlace con promotores); Dj P-ACHE1; Los Bad (filmmaker y productor visual); Duber (enlace con eventos y promotores); Suppa – Emebeats (MC, beatmaker, DJ y productor).
“Esto nace de la necesidad de crear constantemente”, explica SUPPA. “Juntarnos, hacer jams, música, visuales. Todos compartimos disciplinas dentro del hip hop”. Y eso es precisamente lo que distingue al proyecto. Un crew donde todos producen. A diferencia de la mayoría de los proyectos de rap en México, DRLP funciona como un colectivo multidisciplinario.
Pero según SUPPA, no fue algo planeado. “Nunca fue pensado como un proyecto donde todos fueran beatmakers. Solo fue la unión de varios individuos con el objetivo de crear”.
Con el tiempo entendieron algo importante: dentro del hip hop muchas disciplinas siguen subvaloradas. “Quisimos darle el protagonismo a todos por igual: al beatmaker, al DJ, al filmmaker”.
Referencias y maestros:
Por otro lado, las referencias musicales de las que provienen son pura carne selecta: J Dilla, The Notorious B.I.G. Wu-Tang Clan, MF DOOM, Madlib y De La Soul. Los conocedores se percatarán que en estos maestros de la movida la lírica y el sonido son igual de importantes para estos hommies de León.
En ese sentido, se comprende entonces la pasión por el diggin —buscar samples en vinilos, archivos o rincones olvidados de internet— también es parte del ADN del crew.
“Soy muy musical desde niño”, dice SUPPA. “Siempre con walkman o discman. Mis padres y amigos me enseñaron mucha música. Por eso escucho de todo… pero casi siempre hip hop”. Mientras que Joint comenta que, “nuestra estética no está atada a un solo ritmo o tendencia, aunque claramente está enfocada al boombap o la idea que concebimos de este en la actualidad y sus variantes (de vez en cuando nos gusta experimentar otras afluentes), utilizamos distintas técnicas de crear musica desde samples en loop, chops o incluso synths”.
Estética y códigos:
Más allá del sonido, DRLP tiene una identidad visual clara: Streetwear clásico, piezas vintage y una fuerte influencia de la cultura LO Life, movimiento nacido en Nueva York en los años 80 alrededor de la estética Polo Ralph Lauren. Para algunos integrantes del crew, pertenecer a esa comunidad global implica también una responsabilidad cultural. “Para nosotros usar esas prendas es como usar una armadura”, dice Suppa.
La estética se convierte en mensaje. En identidad. En código. “No es solo ropa. Es una voz que habla por sí sola cuando pisas un escenario”. Familia, filosofía y cultura global. El proyecto también está atravesado por influencias espirituales y filosóficas que han acompañado al hip hop desde sus raíces. Entre ellas: la cultura Five Percent Nation, referencias rastafari, la tradición del conocimiento dentro del hip hop underground.
DRLP lo explican así: “Tratamos de soltar un mensaje lleno de poder. Se puede percibir en cada uno de nuestros trabajos”. La conexión con la comunidad LO Life y otros círculos culturales también amplifica el alcance del proyecto. “LL es una familia universal. Donde quiera que estemos estamos conectados de Polo a Polo”. Ese apoyo se refleja en colaboraciones, voces, difusión y conexiones internacionales que rodean al proyecto.
“Personalmente siento que estamos dentro de este proyecto por la simple razón de poder hacer música entre hermanos más allá de compartir una de las disciplinas del movimiento, compartimos motivos y visión, no siempre se puede coincidir con personas así y crear algo que nos hace sentir que valió la pena todo el tiempo dedicado a esta cultura, mucha personas abandonan esto por no encontrar eso que buscan, otros siguen aquí con persistencia y tenacidad buscándolo, otros cuantos ya lo encontraron y en ellos está la voluntad de abrir puertas y crear caminos para los que vienen”, concluye Joint.
BIG S/O a la familia LO Life México y Universal LO Life, a los hermanos del 5% y a todos los que siguen construyendo cultura. Larga vida al proyecto. Peace.


