Regla de Tres

Condecoración en devalúo


Hoy deteriorada, la Presea Melchor Ocampo ejemplifica la rapiña política y el uso coyuntural que de ella han hecho las Legislaturas en Michoacán

Creada en mayo de 1999 para ser otorgada cada año por el Congreso del Estado, a personas o instituciones que se distingan por haber prestado servicios eminentes a México o a Michoacán, al cabo de cinco lustros, la Presea Melchor Ocampo ha sufrido el deterioro del tiempo, de las pugnas políticas para ser otorgada y de la polémica.

En el cúmulo de condecoraciones y medallas que el Congreso ha venido instaurando con el paso del tiempo, la Melchor Ocampo se ha vuelto un reconocimiento más del que año con año los legisladores deben seguir el trámite que les marca la ley para otorgarla, carente ya de todo peso y solemnidad.

Fue durante la administración del priista Víctor Manuel Tinoco Rubí, cuando se emitió el decreto para instituirla, previéndose como fecha anual el seis de enero de cada año. Conforme a lo aprobado inicialmente por el LXVII Legislatura, se trata de una medalla circular, de oro de 18 kilates, en cuyo anverso está grabado el rostro de Melchor Ocampo, y en el reverso el escudo del estado.

Los primeros recipiendarios de la presea fueron la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y el Ejército Mexicano, en una sesión en Palacio Legislativo a reventar, con el piso forrado de pino, arreglos florales y la plana mayor de quienes entonces integraban la clase política estatal. En el 2000 la formalidad prosiguió y el galardonado fue el artista plástico Alfredo Zalce.

El propio Víctor Tinoco Rubí vía la bancada priista en el Congreso local, fue quien empezó por devaluar la presea, al darle uso político. En 2001 en búsqueda de simpatías en año electoral, decidió que el reconocimiento sería para el club Monarcas Morelia, tras coronarse campeón en el torneo de invierno del futbol mexicano.

Entrega de la Presea Melchor Ocampo al club Monarcas Morelia en 2001 | Fotografía: Revista Porqué de Michoacán

Durante la administración estatal de Lázaro Cárdenas Batel, la presea mantuvo su carácter formal: en 2002 el Congreso la otorgó al Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe (Crefal); en 2003 los recipiendarios fueron para el historiador, escritor y académico Luis González y González, así como el investigador en medicina Héctor Orozco Zepeda. Para 2004 se declaró desierta, mientras que en 2005 fue otorgada al poeta, historiador y periodista Francisco Elizalde García, en tanto que, en 2006 la distinción correspondió al Instituto Tecnológico de Morelia.

En 2007 el criterio político pesó y la presea fue otorgada al exgobernador Carlos Torres Manzo.

Los siguientes años, la entrega de la presea transcurrió sin polémica: en 2008 se le entregó al investigador Abel Muñoz Orozco; en 2009, al campeón olímpico de taekwondo Guillermo Pérez Sandoval; en 2010, al Colegio de Michoacán; en 2011 al pireri Tata Agapito Secundino Faustino; en 2012 al investigador Enrique Acha Daza; en 2013 al escultor Jorge Marín; en 2014 al artista plástico Alfonso Villanueva Manzo, y al profesor Filiberto Vargas Tentory; en 2015 a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UMSNH, y al escultor José Luís Padilla Retana.

En el 2016 la presea Melchor Ocampo quedaría marcada por el escándalo, cuando el entonces presidente de la Mesa Directiva, Raymundo Arreola Ortega planteó entregar a la agrupación Hermanos Jiménez la condecoración, propuesta que fue aprobada por el Pleno Legislativo, incluyendo también distinción para la Facultad de Medicina de la UMSNH.

La condecoración fue entregada por el entonces gobernador Silvano Aureoles Conejo, y el escándalo fue mayúsculo debido al contenido de las canciones de los Hermanos Jiménez, tales como “El Traficante michoacano”, “El corrido de Joselo”, “El grande de Michoacán” o “Las mafias michoacanas”, entre otras.

Entrega de la presea 2016 a la agrupación Hermanos Jiménez | Fotografía: Gobierno del Estado

La fecha para la entrega de la presea fue trasladada a mediados de año, ello debido a que en enero los diputados se encuentran en receso legislativo entre el primer y segundo periodo de sesiones, por ello optaron por no ser molestados con una sesión durante su descanso.

En 2018 la presea fue entregada al astronauta michoacano José Hernández Moreno. En 2019 la presea de Melchor Ocampo, personaje anticlerical, fue entregada al presbítero José Francisco Martínez Gracián.

Debido a la pandemia de la Covid-19, la presea 2020 y 2021 se entregaron juntas, privando en un caso el criterio político al otorgársele post mortem al fundador del Partido Acción Nacional,  Miguel Estrada Iturbide. También se le otorgó al Hospital Civil “Dr. Miguel Silva”.

Una vez más, en 2022 el criterio político privó. El entonces coordinador parlamentario de Morena, Fidel Calderón Torreblanca, buscando puntos con el líder moral de su movimiento, concretó que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador fuera designado como recipiendario del reconocimiento, pero jamás acudió a recogerlo.

En 2024 se entregaron dos preseas, la de ese año y la de 2023, los galardonados fueron el doctor Juan Bosco Martínez Mejía y el maestro Nicolás de la Torre Calderón. Finalmente, en 2025 la presea fue para el Colegio de Notarios del Estado.

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