“La escucha es un acto que conlleva la razón y sentimiento, es y debe ser totalmente activa. No quedarse aplatanado”
Leopoldo Chassin Ramírez
Palabras y Utopías
El gran Tao es como río que fluye
en todas las direcciones.
Todos los seres le deben la existencia
y él a ninguno se la niega.
Tao Te King Lao Tse (571-531 a. C.)
Ante un mundo al borde del colapso, indispensable darle un sentido real a la palabra justo, y no solamente saber lo que significa, sino llevarla a la acción, requiriendo para esto, aguzar la escucha, la observación y abrir el corazón; colocarse en las chanclas del otro. Y cuando decimos del otro, nos referimos a todo lo que nos rodea, agua, tierra viento y fuego y a todos los seres a los que Madre Tierra nos dio la vida.
¿Escuchamos?
En ningún lado nos enseñaron a escuchar, nos enseñaron a caminar, leer, escribir, obedecer, no cuestionar, pero nunca nos enseñaron a escuchar, prueba de ello es que a la fecha, no hemos escuchado ni sentido, y mucho menos, hemos hecho nuestros los lamentos y quejas de la Madre Tierra.
A ella, le hemos causado múltiples sufrimientos, los humanitos, hemos sometiendo a sus criaturas, a los animales y vegetales. Los estamos llevado al punto de la extinción.
La escucha es un acto que conlleva, la razón y sentimiento, es y debe ser totalmente activa. No quedarse aplatanado.
¿Observamos?
Al igual que la escucha, la observación debe traer consigo, la paciencia, la conciencia, comparación, las semejanzas, la imaginación, por desgracia, hoy no vemos muchas, muchas cosas, pues la vertiginosidad nos ha someten a tiempos rígidos, que son regidos por unos cuantos, que desde sus panópticos nos observan y manejan con su inteligencia artificial, IA, nos separan en parcelas, cluster le llaman los sabihondos que les manejan el changarro. Éso les permiten predeterminar nuestras conductas, como: compradores compulsivos, los obedientes irrestictos, los peligrosos, los desobedientes, los diferentes, pobres, mediocres, codiciosos, conformistas, animales de costumbres, los anarquistas, comunistas, etc.
Abrir el corazón
¡Urge abrir nuestros corazones! Imposibleobservar tanta violencia y desenfreno del poder estando impasibles, aplatanados. Nosotros podríamos ser la única defensa que puede parar el sufrimiento en la Madre Tierra.
Bastaría con observar detenidamente las cifras que expusimos en ¿Decrecer o fenecer?, adentrarlas en el corazón, recrear una imagen de cada una de ellas, hacerlas nuestras, sobre la depredación y envenenamiento que a diario le propinamos a la Madre Tierra, los efectos sobre nosotros, las criaturitas que la habitamos aterrados. ¡Estamos al borde del cadalso!
¿Y qué es lo justo?
El término proviene del latín iustos, cuya raíz ius que significa «derecho» o «justicia»
La Biblia nos dice sobre lo justo “Conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina, según el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mí me ha sido encomendado.1 Timoteo 1:9-11
El Tao Te King Lao Tse (571-531 a. C.) nos dice múltiples sentencias sobre lo justo, que siglos después encontraremos en la Biblia.
Y tomando de aquí y de allá, campechaneándolos nos podremos nutrir con lo que es justo, y en nada se parase a la justicia de las leyes que generalmente están dictadas por los del poder y donde ellos encuentran y crean recovecos para evadir lo justo. Las leyes generalmente se encuentran muy alejadas de lo justo, de lo moral de lo ético.
El diálogo
El diálogo comienza con el ponerse en las chancla del otro, de los otros, con los cuatro elementos vitales y con los seres vivientes, aunque en otras cosmovisiones, todo, absolutamente todo lo que nos rodea son sujetos, no objetos.
La vertiginosidad y la fragmentación y el miedo a que nos han sometido e impuesto el puñado de codiciosos-poderosos, nos han acorralado en nuestros hogares, trabajos, los templos religiosos y donde compramos. Nos han enmudecido, ya poco cruzamos palabras ideas, puntos de vista con los otros seres viviente, mucho menos con los adversarios, como acostumbra llamar el partido hegemónico a quienes opinamos diferente.
Descalificamos fácilmente, nos prendemos sin siquiera analizar ni dialogar con el diferente, es por eso es presiso utilizar el Pensamiento Complejo de Edgar Morin, de la interdiciplina, la transdiciplina, de las filosofías tan trabajadas como las eurocéntricas, la orientales, las del continente americano del norte, del sur, sin privilegiar ni dejar fuera a ninguna. De otra forma fracasaremos en conservar Un mundo donde quepan muchos mundos.
La utopía
Debería de ser el cuidado y preservación de la vida en el planeta.
De lo hablado arriba, sería multiplicar el dialogo entorno a lo justo y resolver las contradicciones mediante el diálogo, tratando de acercar las contradicciones con el diferente, anteponiendo la tolerancia, darle un tiempo al respiro suficiente para relajar las tensiones, darle treguas al diálogo, suspenderlo si es preciso, antes de causar algún daño al prójimo –proximus, el más cercano. y buscando.
El Común zapatista inicia un camino en busca de una utopía, y como ellos dicen, “cada comunidad debe buscar su camino, ellos no usan ni recetas ni manuales”.
Ilustración portada: Pity


