“Los Representantes no reciben salario por su responsabilidad, la comunidad le da lo que requiere, nada de privilegios.”
Leopoldo Chassin Ramírez
Palabras y Utopìas
Hace unos días me encontré en el camino hacia el Caracol de Morelia en Chiapas. Al entrar en territorio zapatista, se topa uno con decenas de letreros en los que se lee: “Aquí el pueblo manda y el gobierno obedece”, también en el mismo camino vi otros pueblos donde se ve lo mismo que vemos en otros pueblos del país, suciedad, gente tomando, borrachos. Casi mil quinientos kilómetros para llegar de Morelia, Michoacán, al Caracol de Morelia en Chiapas, donde se realiza el Encuentro de Resistencias y Rebeldías «Algunas Partes del Todo».
El desarrollo de las actividades se puede ver en la inauguración, donde se plantea la respuesta de los zapatistas ante el asesinato de inocentes en Palestina. Milicianos, bases de apoyo con cientos de banderas palestinas. ¿Podría alguien no dejar rodar una lágrima ante la escena?
En la Primera participación se establece un diálogo entre una asamblea de muertos con una asamblea de una comunidad zapatista, para discutir los múltiples problemas a que se enfrentaron y les causó la muerte. Los muertos les advierten de los problemas que han traído y trae la pirámide. Los muertos les encargan a las comunidades resolver el problema y aquellas regresan con la tarea de encontrar una solución en colectivo.
En la Segunda participación, las comunidades plantean abiertamente la existencia los problemas de corrupción, robo, y todo lo que se da también en donde existe en los gobiernos que se rigen en la pirámide. La autocrítica parte ante el funcionamiento equivocado de algunos de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ) y las Juntas de Buen Gobierno.
La autocrítica continúa, abierta, franca y abierta públicamente, ahora frente a la mirada de cientos de visitantes, nacionales y extranjeros, ellos insisten que los errores cometidos son causa de la pirámide. ¿Existe algún partido político donde desde las bases parta la crítica hacia la cúpula?
La tarea es titánica y en la que se requiere la participación de todos, para poder terminar con las Cuatro Ruedas del Capitalismo: Represión, Despojo, Explotación, Desprecio. De no hacerlo sucumbirá la vida en el planeta.
La autocrítica y la ética son las bases de esta revolución.
Raúl Zibechi expone lo que el vivió en el Caracol de Morelia durante el Encuentro.
Los audios y videos de los eventos en la explanada y las diversas Mesas las puede escuchar y ver en Radio Zapatista. Están día por día.
¿Qué plantean los pueblos zapatistas?
A lo largo de 31 años desde su levantamiento acordado en las asambleas de las comunidades, sale el ¡Ya Basta! en 1994. Ahí comienza la experiencia para aprender cómo construir la autonomía, surgiendo diversas formas y compartiendo experiencias y de esa experiencia salen y se establecen como principio las 4R, es decir, regirse en base a la: Representatividad de los delegados seleccionados. Rendición de Cuentas de los representantes. Revocabilidad de los representantes y quizá la más importante, la Rotatividad, donde los representantes no pueden ni deben estar nuevamente en los órganos de gobierno, no es como sucede en los partidos políticos o las organizaciones gremiales, académicas que los soportan hasta que salen con las chanclas por delante; esto no es un dominó o baraja, donde siempre son las mismas fichas o cartas.
Los Representantes no reciben salario por su responsabilidad, la comunidad le da lo que requiere, nada de privilegios.
¿Habrá alguien de la clase política de todos los partidos políticos que aceptara la misión de regirse por el principio de Mandar obedeciendo, de donde se desprenden los siete principios zapatistas: Servir y no Servirse; Representar y no suplantar; Construir y no destruir; Obedecer y no mandar; Proponer y no imponer; convencer y no vencer; bajar y no subir?
Los escándalos de los paseos internacionales a todo lujo de militantes del partido que se dice representante de los pobres, dan muestra de su calaña. ¿Alguna vez durante su trayectoria pensarían en el Servir y no Servirse?
Los encuentros
Desde el día de la inscripción en el Encuentro de Resistencias y Rebeldías, las sorpresas aparecen, llegan dos autobuses con delegados de Chipre, Grecia, Alemania, Finlandia, Italia, Kurdistán, Sudamérica, Mapuches, Guaranies, Canadá, España y otras nacionalidades del mundo, otros tantos como delegados del Congreso Nacional Indígena (CNI), y de otros estados, colectivos de artistas.
Finalmente se nos asignó el lugar donde pernoctaríamos. Como fuimos los primeros en llegar al registro, nos tocó un espacio techado, los mexicanos éramos los menos, había alemanes, italianos, griegos, algunos de ellos hablaban el español. Así fueron llegando cientos más que quedaron resguardados con techo. Las instalaciones muy limpias, pese al lodo.
Las cocinas estaban asignadas para los compas de los doce Caracoles, donde hombres y mujeres preparaban en tinas 25 kilos de frijol; preguntando al compa Manuel cuando eran las 4 de la mañana, que como cuánto costaba cada costal de frijol negro y me respondió que no era comprado, sino que cada comunidad aportaba su cooperación en especie. Lo mismo con el arroz, café y tortilla: las ollas de 70 litros de café salían una tras otra. Las pilas de leña semi húmeda muy cercanas a las enormes cocinas.
El agua potable siempre lista, lo mismo que para lavar trastos, lavarse las manos, en los sanitarios nunca faltó. Una organización increíble.
Y que me surge una pregunta. ¿Alguna organización en México tendrá la capacidad de organizar un evento así, de esa magnitud donde no hay paga?
Coincidí con compas del CNI, del ex Frente Zapatista de Liberación Nacional.
Me quedé en el Encuentro hasta que el maltrecho cuerpecito me permitió estar.
Desde 1996 no regresaba a este Caracol, en aquel entonces asistimos la vieja guardia, Ofelia Cervantes, Licha Ramos Fitz y yo. Mucho, mucho ha crecido desde entonces, cientos de jóvenes son actores clave. Coincidimos con Rene Villanueva de los Folcloistas.
En el regreso, coincidí con Alex, un ex alumno de la Secundaria Autónoma de Oventik que en aquel entonces, en el año 2000, coincidimos y fuimos con los alumnos a Palenque, para que conocieran el legado maravilloso que dejaron sus abuelos. Los estudiantes no lo podían creer.
Ese año fue de muchas maravillas, el haber acompañado a los compas a tomar y correr al cuartel militar de Jolnachoj. Las mujeres siempre serán vanguardia. Vea el reportaje.
¿Qué más se puede pedir a la vida?
Ilustración portada: Luna Monreal


