“Estaba como esclavo: tarde, día, mañana, noche y madrugada…”, denunció Diego luego de laborar en la obra del puente elevado de la Central de Abastos de Morelia
Dalia Villegas Moreno
Sin contrato, sin descansos, sin primas vacacionales, sin seguridad laboral y con un pago incompleto de apenas mil 128 pesos por una semana de trabajo que debía pagarse en 2 mil 400 pesos, Christian Diego Huitrón, joven integrante de la comunidad LGBT+, quien dijo ser conocido como la Violeta, denunció públicamente haber sido víctima de explotación laboral en una obra del Gobierno de Michoacán, durante un evento oficial realizado este martes en el Congreso del Estado.
“Hace 200 años abolimos la esclavitud, hace 100 la revolucionamos. ¿Y hoy quién está al frente de contratar a quien quiere, como quiere, y lo trata peor que como esclavo en esta maldita actualidad?”, reclamó al tomar la palabra en el Salón de Recepciones, donde se presentaba la convocatoria al Premio Michoacano al Orgullo LGBT+ 2025.
“No me dieron descansos, no me dieron primas vacacionales pagadas. Estaba como esclavo: tarde, día, mañana, noche y madrugada trabajando por un sueldo miserable de 2 mil 400 pesos a la semana. Y la última semana sólo me pagaron mil 128 pesos”, relató al compartir su experiencia como velador en la obra del puente elevado de la Central de Abastos.
Aseguró que nunca firmó contrato alguno, que fue contratado verbalmente y que se le violaron derechos laborales básicos. También acusó que el abuso se cometió a través de un esquema de subcontratación que deja en el limbo a quienes trabajan sin respaldo legal.
“¿Por qué se aprovechan de las personas que somos de la comunidad LGBT+ en ese sentido?”, cuestionó, tras dirigir su reclamo al subdirector de personas LGBT+ de la Secretaría del Bienestar, Guillermo Maldonado Silva, quien se encontraba en el presidium.
El funcionario había afirmado durante su intervención que “todo está auditado”, lo que generó una respuesta inmediata: “¿Y las obras entonces no están auditadas? ¿Cómo se maneja esto, con pantallas de humo?”.
Maldonado no respondió al reclamo y únicamente ofreció la palabra a quienes tuvieran dudas sobre la convocatoria.
Durante su intervención, la Violeta también hizo un llamado a la comunidad LGBT+ a evitar los juicios internos que generan división: “Ya estuvo bueno de decir que porque esa está más bonita, o más fea, o más gorda. Ya no estamos en ese tiempo. Enfoquémonos en ser una sola comunidad y jalar parejo”.
En el evento participaron la subsecretaria de Inclusión y Desarrollo Comunitario, Tania Hernández Guzmán; la coordinadora LGBT+ en la Subsecretaría de la Mujer, Aurora Monje; y Pamela Cruz Orihuela, activista y también persona condecorada en una edición anterior del Premio Estatal LGBT+.
Ninguna autoridad ni funcionario respondió públicamente a la denuncia de la Violeta. Sólo Nayeli Leonardo Agustín, una de las activistas y exgalardonadas retomó el tema para expresar su empatía, al señalar que ella misma, como mujer transgénero indígena, tampoco ha podido desarrollarse profesional ni laboralmente de forma plena debido a la discriminación que ha enfrentado.
La convocatoria al premio estatal LGBT+ 2025 contempla la entrega de 15 mil pesos a cada una de las cuatro personas que resulten ganadoras del premio, pero la jornada quedó marcada por una denuncia que confrontó el discurso institucional con las realidades que persisten para integrantes de la diversidad sexual en Michoacán.


