“Pero quizá el rasgo más característico que comparten estas naciones es el lugar que ocupan dentro del arreglo geopolítico que impera en este primer cuarto del Siglo XXI.”
Francisco Viveros Dávalos
Vivero de Ideas
Los pasados domingo 6 y lunes 7 de julio se congregaron en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, mandatarios y cancilleres del bloque denominado “BRICS”, que aglutina a Brasil, Rusia, India y China y Sudáfrica como los representantes de las llamadas economías emergentes más importantes de los últimos años.
México ha sido invitado a participar como país observador de esta asociación económica y en el presente Vivero de Ideas, se presentarán algunos argumentos de porqué nuestro país debería, en la medida de lo posible, estrechar mayores relaciones diplomáticas con estos países, y a su vez, marcar una sana distancia con nuestro histórico socio comercial: los Estados Unidos de América.
Para comenzar, destaca que los BRICS reúnen alrededor del 40% de la población mundial (aproximadamente tres mil trescientos millones de habitantes), siendo China e India los primeros dos lugares en el ranking de los 10 países más poblados del mundo, Brasil la séptima posición, Rusia el noveno lugar y México el décimo.
En cuanto al poder económico de este bloque, se estima que el año pasado lograron representar alrededor del 40% del Producto Interno Bruto (PIB) recaudado a nivel mundial. Dentro del Top 10 de economías más fuertes del mundo para el mismo año, China ocupó el segundo lugar, la India el quinto y Brasil el décimo. México se posicionó apenas dos lugares por debajo del llamado gigante sudamericano.
Pero quizá el rasgo más característico que comparten estas naciones es el lugar que ocupan dentro del arreglo geopolítico que impera en este primer cuarto del Siglo XXI: Se ha optado abandonar la construcción vertical y colonial de llamar a los países de primer mundo y de tercer mundo, y adoptar la clasificación de Norte global (donde figuran los Estados Unidos, la mayoría de los miembros de la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y Canadá) y Sur Global (naciones que no entran dentro de esta lista). En este contexto, son los BRICS quienes poseen mayor liderazgo en la escena internacional y se han constituido como un grupo alterno al denominado G7, que agrupaba a las economías más prominentes del planeta antes de la irrupción de estas economías emergentes.
Por los motivos explicados hasta ahora, México posee varios elementos en común con el bloque de los BRICS y por lo tanto, debería estrechar más lazos (económicos, pero también culturales) con algunos de sus miembros. Especialmente con Brasil, pues ambos países formamos parte de América Latina, nos encontramos dentro de los diez países con mayor diversidad biológica del planeta, además de que las lenguas española y portuguesa poseen una estrecha similitud.
No todo es color de rosa, sin embargo. Para nadie es un secreto el descrédito que se ganó Rusia tras la invasión a Ucrania a partir de 2021. De igual forma, el modelo de producción en masa que impera en China lo ha convertido en una de las naciones que genera más emisiones de gases de efecto invernadero y que más recursos naturales consume. En México, son varias las empresas chinas que han constituido también conflictos territoriales, por ejemplo.
En contraparte, se encuentra el vecino país del norte. Si bien nuestras relaciones diplomáticas y económicas con los Estados Unidos son históricas y devienen precisamente de la proximidad geográfica que guardamos, ciertas actitudes de los últimos dos gobiernos estadunidenses han golpeado a nuestro país, lo que nos indigna y desconcierta profundamente a varios mexicanos.
Para empezar, la pésima estrategia de “extradición” de Ismael El Mayo Zambada dejó muy mal parado al entonces Embajador Ken Salazar, evidenciando que el gobierno de Joe Biden actuó a espaldas del mexicano. Pero lo más grave fue la crisis de inseguridad desatada en el estado de Sinaloa, con la guerra librada entre Chapitos y Mayitos tras la operación “bilateral” en cuestión.
Con la llegada del republicano Donald Trump, la situación empeoró y los embates hacia nuestro país han sido sistemáticos. Para empezar, la imposición de aranceles a diversos productos mexicanos a cambio de una supuesta participación en el combate contra la producción y distribución de fentanilo, constituye la política de chantaje con la que se ha conducido el mandatario estadunidense, evidenciando sus primitivas habilidades para relacionarse con varios de sus homólogos.
La gota que derramó el vaso es la agresiva política migratoria del magnate. Las redadas para detener migrantes de origen latinoamericano (entre ellos mexicanos) constituyen una flagrante violación a los derechos humanos de personas que tan solo buscan ganarse la vida de forma honesta. Esta criminalización es intolerable.
Parafraseando una célebre frase, podemos decir “¡Pobre México: Tan lejos de los BRICS y tan cerca de Donald Trump!”
En conclusión, México se encuentra en una posición privilegiada en el concierto político y económico mundial. Si sabemos aprovecharlo de manera estratégica, podremos posicionarnos como un país socio de las viejas y las nuevas potencias del globo terráqueo.
Ilustración portada: Luna Monreal


