“La noticia de la caída de Juliana de la casa del empresario agrícola Santiago Sánchez Pardo (ya se reveló su nombre) corre como pólvora…”
Gerardo Pérez Escutia
Zona Oscura
Buenos Aires, mayo de 2022. Verónica Balda es una de las periodistas más exitosas de Argentina, es titular de uno de los informativos matutinos de mayor rating en el país, Apenas sale el sol, y es famosa por haber ganado, años atrás, el prestigioso premio Rey de España gracias a un explosivo reportaje de su autoría, que involucraba a una joven abogada, estrella ascendente de la política, que tenía una doble vida.
Son las siete de la mañana, Veronica acaba de llegar a la cabina de radio y está a punto de comenzar su programa. Su asistente le pasa una escueta nota informativa para que la incluya en la información de la mañana: “En el barrio de la Recoleta acaban de reportar la caída, desde un quinto piso, de una joven desnuda; todo indica que es una escort, y se presume que cayó del balcón de la casa de un importante hombre de negocios. La chica se debate entre a vida y la muerte; información en curso”. Verónica decide no pasar al aire la noticia hasta no tener información más firme. Ya otros medios se ocuparán del morbo que la noticia tiene -piensa-.
Sin embargo, la noticia la deja inquieta. ¿El accidente? Ocurrió bastante cerca de su casa y las primeras imágenes que le llegan de la chica le causan desazón, algo parecido a un déjà vu. Continúa su programa; poco a poco va llegando más información y ella decide transmitirla, omitiendo los detalles morbosos. Al final de su turno, y cuando ya se dirige a su casa, le llega la más reciente actualización del caso, confirmando la identidad de la chica que cayó -o hicieron- caer del quinto piso de un departamento en la Recoleta. Se trata de Juliana Gutiérrez, de veintitrés años. También se muestra su fotografía. Verónica siente que el mundo se le abre bajo los pies y de inmediato reconoce a la chica. Se trata de su hermana -más precisamente media hermana-, hija de la mujer por la que su padre las abandonó a ella y a su madre, el día que cumplió quince años.
Así inicia la nueva novela de Claudia Piñeiro; se trata de La muerte ajena (Penguin Random House, 2025).
Claudia Piñeiro es de nuestras autoras favoritas; de ella ya hemos reseñado varias de sus obras y cada día nos gusta más. Su obra se encuadra dentro del género de la novela negra y el thriller. En sus historias ha sabido retratar la realidad argentina actual y, por extension, la latinoamericana. Experta en crear atmósferas de tensión y misterio, siempre nos brinda historias muy impactantes, y esta novela no es la excepción.

La noticia de la caída de Juliana de la casa del empresario agrícola Santiago Sánchez Pardo (ya se reveló su nombre) corre como pólvora, y a Verónica le despierta su instinto de periodista, pues intuye que detrás del terrible suceso hay una historia oculta. Se especula que la joven Juliana trabajaba como acompañante de alto nivel para empresarios y políticos, y no está claro si su caída fue accidental o provocada. Al mismo tiempo, este hecho le revive uno de los momentos más traumáticos de su vida, que sin duda la marcó para siempre, pues su padre la abandonó a ella y a su madre por otra mujer que ya estaba embarazada de un bebe que, a la postre, resultaría ser la chica que cayó en la Recoleta. Veronica sabe que nadie la relaciona con ella, pues solo usa el apellido de su madre, y además, nunca han tenido contacto, pues a pesar de que su padre intentó contactarla, ella siempre se negó sistemáticamente por el enorme rencor que le guardó a raíz de su abandono; rencor que además fue alimentado día a día por su recientemente fallecida madre.
Unos meses antes de este suceso, Leticia Zambrano, antigua jefa de Verónica cuando trabajaba en la prensa escrita, fue contactada por una joven que le dijo que tenía información muy peligrosa que involucraba a varios personajes de la política y el mundo empresarial argentino. La joven se ganaba la vida trabajando como escort de lujo, y gracias a la confianza y cotidianidad que había ganado con uno de sus clientes más frecuentes, casualmente tuvo acceso a correos y documentos en los que se hablaba de la conformación de un grupo político integrado por ex militares, políticos en activo y miembros de la industria, involucrados en asuntos muy turbios. La joven acudió a Leticia, pues sabía que ella junto con Veronica Balda, había ganado un premio por un reportaje que años atrás hicieron, donde destaparon actos de corrupción de la política, y pensaba que ellas le garantizarían la confidencialidad requerida por lo delicado de la información que les llevó y sabrían darle el mejor uso posible. Lo que la joven no sabía en ese momento es que Leticia Zambrano y Veronica Balda no tenían ya contacto alguno… estaban distanciadas.
Con estas coordenadas, Claudia Piñeiro desarrolla una historia que camina en varias vertientes, y la historia de la “caída” de Juliana Gutiérrez se convierte en tres historias diferentes. La de Verónica, la de Leticia Zambrano (antigua jefa de Verónica) y una más: la de Pablo Ferrer. Pablo es un escritor frustrado, y también pareja de Verónica, quien ve en la historia de Juliana la oportunidad perfecta para salir de su anonimato como escritor, y superar la frustración “de varón” que siente respecto a su exitosa pareja.

El relato, aunque parte de un mismo suceso, camina en tres vertientes diferentes que, aunque se cruzan en diferentes momentos, se diferencian en los enfoques y en las conclusiones a las que llegan cada uno de estos personajes.
De manera muy inteligente, la combinación de las tres historias nos muestra cómo toda verdad es relativa y depende de quién la expresa y el enfoque que le da. La historia nos sumerge en el mundo oculto de las acompañantes de lujo y sus relaciones con el poder, llevándonos a conclusiones diferentes según el narrador en turno. Y al final, nos deja a nosotros, lectores, la tarea de sacar nuestras propias hipótesis alrededor de la historia de Verónica y su hermana.
Claudia Piñeiro utiliza su historia como un retrato ficcionado de la Argentina actual, donde el resurgimiento de la ultraderecha pretende reescribir la historia y desmontar los avances democráticos y de justicia social adquiridos en las décadas anteriores. Todo esto, mientras nos lleva de la mano por un mundo opaco, en donde todo es relativo, y no hay verdades absolutas, excepto la gran factura de un relato de altísima calidad literaria, lleno de sutilezas y de sub historias con las que necesariamente nos sentiremos identificados, disfrutando plenamente nuestra experiencia de lectura.
Ilustración portada: Pity


