“Actualmente en América Latina y regiones del país, el despojo se ha institucionalizado para imponer megaobras…”
Leopoldo Chassin Ramírez
Palabras y Utopías
La vida en en planeta la estamos extinguiendo los hombres, -¿de razón?-debido al mal gen que a mi parecer nos tiene descontroladitos, transformándonos de facto en homo pendejus; y la raíz del mal, son la codicia y la avaricia. ¿Y cómo detenernos, parar, erradicar de nuestras mentes esta compulsión emocional? ¿Será racional? ¿Dominan las emociones?
Erich Fromm, en su obra “Tener o ser”, describe a la codicia-avaricia como «un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo interminable de satisfacer la necesidad sin alcanzar nunca la satisfacción». Por lo general el término se utiliza para criticar a aquellos que buscan la riqueza material excesiva, pero también es aplicable en situaciones donde la persona siente la necesidad de sentirse por encima de los demás desde un punto de vista moral, social. ¿Y qué hay de la razón?
La avaricia (del latin, avaritia), es el afán o deseo desordenado de poseer riquezas, bienes, posesiones u objetos de valor abstracto con la intención de atesorarlos para uno mismo, mucho más allá de las cantidades requeridas para la supervivencia básica y la comodidad personal. Se le aplica el término a un deseo excesivo por la búsqueda de riquezas, estatus y poder.
A la codicia se le aplica como un deseo excesivo por la búsqueda de riquezas, estatus y poder, es el afán excesivo de riquezas, sin necesidad de querer atesorarlas. Para Santo Tomás de Aquino «La avaricia no es un vicio del oro, sino del hombre que ama perversamente el oro, dejando a un lado la justicia…. La codicia (o a veces la avaricia) se considera un pecado capital.
¿Qué pensaría Diógenes?
El despojo-muerte
El despojo siempre viene asociado al dolor, el sufrimiento, a la muerte, al asesinato.
El despojo se desprende de aquellos pecados ¿sólo humanos?, y que parte de aquel que se siente el más fuerte-poderoso trasladan su bajeza hacia el débil; eso deviene del gen genocida, pernicioso para la vida en el planeta. ¿Debilidad ética y mental? ¿Domina el sentimiento tergiversado?
La historia nos trae diversos ejemplos del despojo, la usurpación, el robo, generalmente acompañado con represión física, política, sicológica, encarcelamiento, desaparición, emigración forzada, etc.
En México antes de la conquista las diversas culturas originarias que lograron extenderse en amplias regiones de la región, sometieron a su dominio a comunidades y pueblos, imponiendo sus lengua, costumbres, tributos, etc. Despojando al otro.
En el continente americano, con la conquista por parte de las naciones poderosas venidas de ultramar, despojaron a los pueblos originarios, imponiendo un dominio que los arrinconó en las tierras menos fértiles, sin agua y accidentadas.
Actualmente en América Latina y regiones del país, el despojo se ha institucionalizado para imponer megaobras y los proyectos como el extractivismo minero, el auge de megaproyectos energéticos, turísticos, vías de comunicación, agrícolas, pecuarios, etc.
Los despojados son principalmente los pueblos originarios y campesinos.
Los defensores de la vida ante el despojo
Los defensores de la vida en la tierra, sienten, tienen presente en su corazón y en su razón al viento, agua, tierra, fuego, y ese amor a la vida les ha traído todas las formas de violencia, no en balde, son las principales víctimas de los codiciosos despojadores institucionalizados en los gobiernos.
Las espeluznantes cifras y gráficas de las víctimas en el último decenio son alarmantes, pertenecen principalmente a los pueblos originarios defensores de su territorio, periodistas, ecologistas. La impunidad casi absoluta, es propiciada por el gobierno en contubernio con el capital de inversionistas industriales, agrícolas, turísticos.
El crimen organizado generalmente está presente.
Aquí las cifras hasta el 2025.
Las otras vidas segadas
Alicia Bárena Ibarra, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Semarnat, declaró en la inauguración del Coloquio internacional Perspectivas de la Ecología en América Latina en la UNAM. “México vive una tragedia ambiental”
Solamente el año pasado en el último año del gobierno anterior, “se perdieron 155 mil hectóreas (310, 000, 000 campos de futbol) de cubierta forestal, además de que hay sitios contaminados donde vive la gente y son denominados infiernos ambientales”
A lo anterior “señaló que todos los días llegan solicitudes de permisos ambientales de cinco o seis familias que son los dueños del turismo o de la minería en México, y eso es la cultura de los privilegios que estamos buscando combatir porque hay una concentración del ingreso en el país”. ¿Lo logrará?
¿Harán renunciar a la Secretaria Bárcena en forma semejante a la de Víctor M. Toledo por declarar el desastre ambiental que vive México? Recomendable ver la entrevista en Rompe Vientos con Ernesto Ledezma.
Las otras víctimas: árboles, que se acompañan con aves, reptiles, mamíferos, aire agua, suelos, todos también asesinadas por el despojo propiciado por el gen contranatura. La codicia.
La Carta del Gran Jefe Seattle, de la tribu de los Swamish, a Franklin Pierce Presidente de los Estados Unidos de América.
“Si no somos dueños de la frescura del aire, ni del brillo del agua, ¿Cómo podrán ustedes comprarlos?
“Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo, cada aguja brillante de pino, cada grano de arena de las riberas de los ríos, cada gota de rocío entre las sombras de los bosques, cada claro en la arboleda y el zumbido de cada insecto son sagrados en la memoria y tradiciones de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo los recuerdos del hombre piel roja”.
“¿Dónde está el matorral? Destruido
“¿Dónde está el águila? Desapareció”
Un ejemplo a seguir que hoy deberíamos pensar-platicar-actuar los que hemos traído este infierno para la vida en la Madre Tierra.
Sin embargo, la emergencia planetaria y crisis climática ampliamente documentadas van aderezadas con la concentración de la desigualdad, que avanzan a la velocidad de la ciencia-tecnología, sin que éstas volteen a ver los avaros que los someten y crímenes que se cometen utilizando su miopía. ¿Es válida su mirada esquiva, o simplemente a los sabihondos los atraparon la Codicia-Avaricia?
¿Hacia dónde se inclina la balanza?
¿Y qué responde a ello la IA que no siente ni piensa?
¿Y los asesinos? ¿Haciéndose una con la justicia?
Ni los tratados internacionales suscritos por México, la Constitución, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Jueces y las comparsas del Estado como, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas han logrado detener los crímenes contra la vida.
¿Saldrán airosas la codicia y la sinrazón?
¿Prevalecerá la muerte? ¡Ay se nos aiga!
Ilustración portada: Pity


